Puente Democrático
 
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Informe parcial sobre las violaciones a los Derechos Humanos en Cuba durante el año 2003
Janisset Rivero-Gutiérrez
7 de abril de 2004
 

El 18 de marzo del 2003 el gobierno de Cuba desató una de las olas represivas contra el movimiento de derechos humanos de mayor alcance y trascendencia en los últimos 20 años. El objetivo, visto a casi un año de los hechos, fue desarticular al movimiento cívico cubano encarcelando a gran parte de sus líderes en todo el territorio nacional. El resultado de este operativo de la policía política cubana fue el arresto de 100 activistas de derechos humanos, y el encauzamiento de 75 de ellos, quienes sometidos a juicios sumarios a menos de un mes de su detención fueron condenados a sanciones entre 28 y 15 años de prisión en su mayoría.

Una semana después de los juicios sumarios contra activistas de derechos humanos, en la madrugada del 11 de abril fueron ejecutados por las armas tres hombres que trataron de escapar de la Isla y llegar a las costas de Estados Unidos.

En abril de ese mismo año y en el seno de la Sesión de Trabajo de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas se aprobó la Resolución E/CN.4/2003/L.11, cuyo texto íntegro se incluye en este informe. En la misma se urgía, con el nombramiento de la señora Christine Chanet como representante directa del Alto Comisionado de Derechos Humanos, a que se implementara la Resolución 2002/18 del 19 de abril de 2002 con referencia a la sistemática violación a los derechos humanos en Cuba, y que el gobierno de Cuba recibiera a la representante y le facilitara su trabajo para el cumplimiento de este mandato.

La respuesta de la comunidad internacional ante la ola represiva y los subsiguientes acontecimientos en la Isla no tiene precedentes. Como la organización Amnistía Internacional afirma en su informe Cuba: “¿Medidas Esenciales? Los derechos humanos en peligro en nombre de la seguridad: “La condena internacional de la represión en Cuba no ha tenido precedentes, lo cual indica que buena parte de la comunidad mundial no aceptaba la justificación que el gobierno cubano había dado con relación a sus acciones, o consideraba que su respuesta había sido excesiva e injustificada. Con todo, Cuba eludió la condena específica de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”. La Unión Europea, gobiernos de América Latina y Europa del Este, así como organizaciones internacionales que velan por el respeto a los derechos humanos han condenado los hechos represivos. El 28 de enero de 2004, la señora Chanet presentó su análisis sobre la situación cubana, de acuerdo a los informes recibidos y sin que se le hubiese permitido viajar a la Isla. En este documento (E/CN.4/ 2004/32), Chanet realiza diez recomendaciones al gobierno cubano, entre las que se cuentan:

· “Cesen los procesos de ciudadanos que ejercen los derechos garantizados por los artículos 18,19,20,21 y 22 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos;

· Ponga en libertad a las personas detenidas que no hayan cometido ninguna violencia contra personas y sus bienes;

· Revise las leyes que tipifican como delito el ejercicio de las libertades de expresión, de manifestación, de reunión y asociación, en particular la Ley No. 88 y el artículo 91 del Código Penal, para que estas disposiciones legislativas se ajusten a los artículos mencionados de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

· Autorice la entrada en Cuba de las ONG;

· Se adhiera al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos así como a sus Protocolos Facultativos y al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.”

A pesar de estas recomendaciones, el gobierno cubano, miembro activo de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha ignorado el llamado de esta Comisión y por el contrario ha intensificado su agresión contra la ciudadanía cubana especialmente contra activistas de derechos humanos y prisioneros políticos y de conciencia.

En el informe fechado enero 12 del 2004 y confeccionado por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, organización defensora de los derechos humanos que radica en La Habana, se evalúa el deterioro de la situación de los derechos humanos en la Isla durante el 2003: “El año 2003 fue muy desfavorable debido a las sistemáticas transgresiones de los derechos civiles, políticos y económicos, tal y como ellos están definidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Lo más inquietante para nosotros es que el año 2004 pudiera ser igualmente desalentador en esos campos toda vez que el gobierno de Cuba no muestra ninguna señal indicativa de que esté dispuesto a introducir transformaciones o reformas modernizadoras en el Código Penal u otras leyes o regulaciones que tienen que ver con el ejercicio de los mencionados derechos fundamentales o con el funcionamiento de las instituciones policiales y carcelarias.”

Janisset Rivero-Gutierrez, John Suárez, y Daisy Ortiz son miembros del Directorio Democrático Cubano. Este resumen ha sido extractado del Informe Parcial de Violaciones a los Derechos Humanos en Cuba 2003-2004, Directorio Democrático Cubano