Reseñas
 
Diez motivos para leer «Del autoritarismo a la democracia»
Julio Antonio Aleaga Pesant
10 de marzo de 2016
Por los autores y los temas, este no es un libro para cualquier público. En sí es una obra para estudiosos de la historia política y analistas de los procesos transitivos. El interesante volumen abre un capítulo profundo del conocimiento sobre el tema de la transición a la democracia, sus retos y potencialidades. Es una humilde escuela para los que viviendo en sistemas políticos autoritarios aspiran a construir la democracia.
 

En 1982 el capitán Quiñones Gómez, por entonces primer instructor de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba en la Escuela de Cadetes de Artillería de La Habana, no tenía fama de liberal.  Por esa razón cuando bajo los almendros que cubrían la calzada, frente a los cuarteles, le aseguré que en Polonia había una revuelta obrera y popular, me tacho de desviación ideológica, como si las ideas se pudieran torcer. A partir de aquel momento mis días en esa institución estuvieron contados. Poco tiempo después fui expulsado de la Academia, lo cual me convirtió, hasta donde sé, en la única víctima cubana de la Ley Marcial impuesta en Polonia, todo ello por defender desde mi juvenil impulso lo que sabía, o mejor dicho intuía.  El hecho demuestra el paralelismo entre las dictaduras totalitarias, aunque las separen diez mil kilómetros de distancia.

Pasó el tiempo, pasó el águila sobre el mar, cayó el muro, y el tema polaco y de las transiciones democráticas, que fundamentaba Samuel Huntington en su Tercera ola de la democracia, me acercaron nuevamente al fenómeno, motivo de uno de esos giros dramáticos que da la vida. Cuando a finales de los noventa intenté dirigir mi Tesis de Maestría a exponer sobre los procesos de construcción de los consensos —eufemismo utilizado para sortear la intolerancia académica y poder hablar de la transición a la democracia— tratando el caso polaco junto con el  español y el chileno, recibí la grave advertencia de mi profesor y amigo el Doctor Roberto González Gómez.  “Si analizas el caso polaco, usted y yo terminaremos en Villa Marista” (cuartel general de la policía política cubana).  De tal manera tuve a bien recatarme,  para concluir aquella tesis.

Quince años después de los estudios de postgrado, llega a mis manos por cortesía del historiador y prominente actor cívico Licenciado Leonardo Calvo Cárdenas, el enjundioso “Del autoritarismo a la democracia. La experiencia polaca”. Un libro de ensayos sobre la transición polaca, visto desde la altura que permite el cuarto de siglo pasado a partir de aquellos trascendentales acontecimientos para la historia de esa nación, y por qué no de toda Europa Oriental, que se sacudía del autoritarismo y de la bota imperialista ruso-soviética.

A lo largo de las más de trescientas páginas del compendio encontraremos ensayos sobre diferentes aspectos que cubren una transición a la democracia. Los aspectos teóricos manejados por el Dr. Marek Bankowicz, la práctica en la implementación de los cambios económicos del Dr. Leszek Balcerowicz, la experiencia de Solidaridad por Zbiniew Bujak, o el rol de la mujer en la sociedad polaca de la Dr. Magdalena Slusarczyk. Las políticas culturales por el Dr. Kazimierz Ujazdowski, el rol de la iglesia del sacerdote Dr. Piotr Mazurkiewicz, o los retos de la política exterior, del Dr. Krzysztof Szczerki, pasando por el sistema político del Dr. Ewa Budwid-Kurek, o las elites en este periodo del Dr. Rafal Matyja.

Como se nota por los autores y los temas, este no es un libro para cualquier público.  En sí es una obra para estudiosos de la historia política y analistas de los procesos transitivos. El interesante volumen abre un capítulo profundo del conocimiento sobre el tema de la transición a la democracia, sus retos y potencialidades. Es una humilde escuela para los que viviendo en sistemas políticos autoritarios aspiran a construir la democracia. 

Escrito desde una honestidad cuasi nacional, como dice Zbiniew Bujak: “Pensando en esa situación, considero ¿Cuántas personas y sus grandes hazañas desaparecen sin dejar huella? ¿Se desvanecen tan solo en la historia de nuestro país, o es un principio general? Me temo que es un síndrome muy propio de los polacos, en cualquier caso muy presente en nuestro país”.

Cofinanciado con los fondos del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Republica de Polonia, esa institución aclara que las “opiniones expresadas” pertenecen a sus autores y su contenido “no es idéntico a la posición oficial”.

Este libro que a Zuleica  Romay,  actual directora del Instituto del Libro de Cuba, nunca se le ocurriría presentar en la 25 Feria del libro de La Habana, por razones más que obvias, tiene más de diez motivos para ser apreciado en su justa medida. Pero como deber, debe el lector acercarse y descubrirlos. Un entrante pueden ser las siguientes notas, tomados de diferentes textos y autores de este libro, que espero disculpen por apretadas, incompletas y apresuradas.

1-      Breve esquema de la historia política de Polonia (1989-2014). Dr. Antoni Dudek. Uno de los textos enjundiosos para comprender el tema central del libro.  El autor como primer elemento menciona algunos de los más importantes actores del escenario transitivo. Por sus páginas transitan Tadeusz Mazowiecki, Krzysztof kozlowski, Balcerowicz y Jarolcslaw Kaczynski.  El grupo Visegrad. La solución polaca al tema de la policía política. Y la confrontación permanente con el imperialismo ruso.

2-      Las disputas polacas después de 1989. Dr. Bogdan Szlachta y Dr. Maciej Zakrzewski.  Interesante interpretación sobre los problemas internos y de la sociedad polaca donde jugaba un importante rol las dos posiciones de la iglesia católica, la renovadora y la conservadora. Entre los análisis más interesantes se encuentra esta cita. “La disputa sobre la evaluación de la Ley Marcial desde 1981-1983, así como el periodo que antecedió a 1989, constituye a veces el punto de referencia para los participantes de la siguiente controversia relacionada con el así llamado acto fundacional de la Polonia actual (…) ¿el cambio decisivo de 1989 fue un acto realizado por el ala liberal del partido comunista y la parte realista de la oposición dirigida por Lech Walesa? ¿Este cambio, cuyo símbolo es la Mesa Redonda, entre comunistas y opositores, fue un intento exitoso de democratización del sistema político establecido por los soviéticos? ¿O, en definitiva el fin de los liberales del POUP, fue en efecto el reparto del poder con la oposición?...”

3-      La transición hacia la democracia en Polonia. Dr. Andrzej Antoszewski. De este complejo tema se puede obtener entre otras la siguiente cita que permite analizar los retos que deben asumir los agentes de cambio: “El primer rasgo característico del contexto de la transición en Polonia es el hecho de que mucho tiempo antes de comenzar las negociaciones conducentes a la adopción de un nuevo pacto político, la oposición anticomunista había alcanzado un alto grado de organización y, al mismo tiempo de diversidad interna(…) el proceso de constitución de instituciones características para  los sistemas democráticos empezó en Polonia mucho tiempo antes de la inflexión política.”. El análisis de esta idea nos posibilita comprender los problemas que tiene la oposición democrática en Cuba, y porqué el retraso del proceso transitivo. Además de ponerlo en solfa con otros procesos ocurridos en su misma área geográfica

4-      La elite política polaca durante 1989-2014 por el Dr. Rafal Matyja. En este análisis cuasi antropológico hay una de las citas que inspira la capacidad de negociación entre las partes como fórmula radical para el avance de la transición: “Hay que señalar que, que por parte del gobierno, los acuerdos más importantes los hicieron los representantes de ese mismo equipo, que en diciembre de 1981 habían declarado la Ley Marcial…” Esta sola idea vale para valorizar en su medida el comportamiento de las elites.  Además el texto incluye un análisis y una tabla sobre el comportamiento en la democracia de la oposición democrática y los post comunistas, en las diferentes legislaturas y la conformación de gobierno.

5-      Los partidos políticos en Polonia. Estabilización sin legitimidad, del Dr. Artutr Wolek.  Este artículo nos ubica ya en el momento en que ocurrieron los cambios fundamentales y comienza el reordenamiento ideológico en un escenario electoral. Entre las ideas interesantes está: “(…) los electores fieles a los partidos post-solidaridad rápida y consecuentemente empezaron a determinarse como la derecha y los partidos post-comunistas como la izquierda.  Los electorados de ambos bloques no se diferenciaban por las características socio-demográficas (…) La opinión sobre la economía los diferenciaba de manera moderada (…) el factor diferenciador fue principalmente la actitud ante el pasado comunista y la presencia de la iglesia en la vida pública…”

6-      La política exterior polaca después de 1989 como respuesta a los cambios mundiales, por el Dr.  Krzysztof Szczerski.  Sobre este tema el autor indica los retos internacionales que enfocan los países en transición, desde el punto de vista práctico y conceptual, como lo demuestra la siguiente cita. “La política exterior polaca tuvo que solucionar el paradójico dilema: construir la subjetividad del país e introducirlo en el mundo de la globalización y la integración, que puso en duda el concepto soberanía comprendido de manera tradicional.” “La sensata y decidida de Polonia fue indispensable para impedir los planes de los actores globales de la política mundial por alcanzar un modus vivendi en las multifacéticas relaciones con Rusia sin realizar cambios revolucionarios.”

7-      Cambios sociales en Polonia después de 1989, por el Dr. Henryk Domanski.  Antropológico trabajo que abre el diapasón sobre el desarrollo social de la llamada III Republica, con los siguientes sub tópicos. Las divisiones sociales, viejas y nuevas. Actitudes y estilos de vida. Los cambios en la jerarquía de prestigio. Aceptación a las desigualdades sociales. La Polonia solidaria y liberal.

8-      La iglesia católica en Polonia luego de 1989, por el sacerdote Dr. Piotr Mazurkiewicz. “El hecho de que la presencia de la iglesia en las negociaciones fuera considerada deseable tanto por los comunistas como por la oposición democrática indicaba que era acertada la línea de actuación según la cual la iglesia no intentaba ser una parte en la disputa con las autoridades, sino más bien un intermediario entre las autoridades y la sociedad.” “La sociedad polaca ha estado sometida en los últimos veinticinco años a diferentes procesos de transformación que a veces iban en dirección contraria. Por una parte, como hemos mencionado, el proceso de descomunizacion favoreció una presencia más amplia de personas creyentes en la esfera pública.  Por otra parte, el hecho de haber estado adherido a las estructuras del mundo occidental mediante el proceso de integración europea, significó someterse a la influencias del proceso de secularización.”  Esta cita, entre las relevantes del trabajo del sacerdote, abre un espacio sobre la importancia del mediador interno en el proceso, pero además de las impredecibles consecuencias de la transición a la democracia para algunos agentes de cambio

9-      Estabilización y reformas en política extraordinaria y en política regular, por el Dr. Leszek Balcerowicz. La visión del padre de las reformas económicas que ubicó a Polonia de una de las más pobres económicas de la era soviética a su pujanza actual ya de por si es suficiente para leer su artículo, no obstante sugiero reflexionar sobre la siguiente: “Siempre consideré la popular contraposición de la terapia de choque contra el gradualismo como una tontería seudocientífica que obstruía el pensamiento claro y que servía como instrumento de propaganda anti reformista.  La expresión terapia de choque asusta mucho a la gente común, y de hecho, a menudo se ha utilizado con ese fin.  Por su parte, el gradualismo es irremediablemente vago. La dicotomía terapia de choque /gradualismo no abarca los problemas más importantes que hay que enfrentar al elegir una estrategia económica después del colapso del socialismo.” “Particularmente importantes y exitosos fueron la liberalización y la temprana y masiva desmonopolización organizacional de la economía polaca, el endurecimiento sustancial de las restricciones presupuestarias de las empresas estatales, la unificación de las tasas de cambio, la introducción de la convertibilidad del Zloty polaco y el establecimiento de un banco central independiente.”

10-  Testimonio. Mi historia y mi experiencia en los tiempos de Solidaridad por Zbingniew Bujak.  ¿Por qué la huelga que marca la diferencia en 1980, para el nacimiento de Solidaridad es en Gdansk y no en Ursus u otro lugar?  Así comienza uno de los artículos fascinantes de este libro, escrito por un actor trascendental de la transición.  Emocionante recuerdo de aquellos a los que se tragó la historia, pero que la marcaron…

aleagapesant@nauta.com.cu