Comunicados
 
Solidaridad con Human Rights Watch y reclamo a los gobiernos democráticos del Cono Sur
20 de septiembre de 2008
Gabriel Salvia anunció que ''CADAL enviará una carta a las cancillerías de Argentina, Chile y Uruguay, teniendo en cuenta que los mencionados países integran el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, para que se expidan respecto al informe que ha realizado Human Rights Watch sobre Venezuela y a la intolerante decisión del gobierno de Hugo Chávez de expulsar de su país a los directivos de la prestigiosa organización internacional de derechos humanos''.
 

El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), manifiesta su solidaridad con la organización Human Rights Watch ante la expulsión de sus directivos luego de presentar en Caracas un informe crítico sobre el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela. Para Gabriel Salvia, Presidente de CADAL, "este es un nuevo ejemplo del estilo dictatorial de Chávez y un nuevo llamado de atención para los gobiernos democráticos de la región que se han mantenido complacientes con las prácticas intolerantes del caudillo venezolano".

El informe de Human Righs Watch de 267 páginas, titulado: "Una Década de Chávez: Intolerancia política y oportunidades perdidas para el progreso de los derechos humanos en Venezuela" (http://hrw.org/spanish/reports/2008/venezuela0908/), analiza el impacto que ha tenido la presidencia de Chávez en instituciones que son esenciales para garantizar el respeto de los derechos humanos y el estado de derecho: los tribunales, los medios de comunicación, las organizaciones sindicales y la sociedad civil.

"Hace diez años, Chávez promovió una nueva Constitución que podría haber mejorado notablemente la situación de los derechos humanos en Venezuela", señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. "Sin embargo, en vez de promover las libertades públicas y sus mecanismos de protección, su gobierno desde entonces ha actuado en sentido contrario, sacrificando garantías fundamentales en función de sus intereses políticos", agregó.

Para CADAL, Human Rigths Watch es un ejemplo en la defensa incondicional de las libertades democráticas fundamentales y una muestra de ello es cuando en la presentación del mencionado informe sobre Venezuela señala lo siguiente: "La violación más grave del estado de derecho en Venezuela durante los últimos diez años fue el golpe de estado de 2002 contra Chávez", afirmó Vivanco. Y agregó, "Afortunadamente, sólo duró dos días. Pero, lamentablemente, el gobierno de Chávez ha explotado el golpe desde entonces para justificar políticas que han degradado la democracia en el país".

Human Rights Watch destaca en su informe que "Ante la ausencia de un control judicial creíble, el gobierno de Chávez ha aplicado, sistemáticamente, políticas discriminatorias que han limitado el ejercicio de la libertad de expresión de los periodistas, el derecho a la libertad sindical de los trabajadores y la capacidad de la sociedad civil de promover los derechos humanos en Venezuela".

Finalmente, Gabriel Salvia anunció que "CADAL enviará una carta a las cancillerías de Argentina, Chile y Uruguay, teniendo en cuenta que los mencionados países integran el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, para que se expidan respecto al informe que ha realizado Human Rights Watch sobre Venezuela y a la intolerante decisión del gobierno de Hugo Chávez de expulsar de su país a los directivos de la prestigiosa organización internacional de derechos humanos". Para Salvia, "Los países del Cono Sur tienen que apelar menos a la retórica y al doble discurso y en cambio mostrarse más firmes en el compromiso internacional con la defensa de los derechos humanos".

Buenos Aires, 20 de septiembre de 2008