Informe 2007 de la Sociedad Interamericana de Prensa
Sociedad Interamericana de Prensa
19 de octubre de 2007

El periodismo permanece en una encrucijada de inercia en los medios oficiales, represión a la prensa independiente, indolencia ante los periodistas presos y enfermos, y control gubernamental en todos los niveles de acceso a la información.

Nada ha cambiado tras los 14 meses de ausencia del gobernante Fidel Castro, cuyo regreso al poder parece cada vez menos probable. Alejado de la vida pública por una prolongada crisis de salud, Castro se ha hecho sentir en los medios oficiales, que desde el 29 de marzo han publicado y transmitido los contenidos de 51 artículos bajo el rótulo de “reflexiones”.

El ambiente periodístico se mantiene intacto, a pesar de los intentos cosméticos del gobernante interino Raúl Castro por otorgarle a la prensa oficial un papel activo en la crítica y la solución de los problemas económicos y sociales.

La cifra de periodistas encarcelados es de 27, luego de la liberación de dos reporteros y el arresto de otro durante los últimos seis meses.

El 13 de abril, en un violento operativo policial en el poblado Pedro Betancourt, Matanzas, fue arrestado el periodista independiente Oscar Sánchez Madan, quien fue trasladado de inmediato al municipio cercano de Unión de Reyes. Pocas horas después, en un juicio sumario, se le condenó a cuatro años de cárcel bajo el cargo de “peligrosidad predelictiva”. El juicio se realizó sin la presencia de familiares ni abogados de la defensa.

Los términos como “peligrosidad predelictiva” y “delito de peligrosidad social”, son modalidades legales para enmascarar la represión gubernamental contra los informadores independientes.

El 8 de mayo fue liberado Roberto de Jesús Guerra Pérez, de la agencia Nueva Prensa Cubana, cinco días antes de cumplir una condena de un año y 10 meses.

El 20 de agosto salió en libertad el periodista Armando Betancourt Reina, quien había sido condenado el 3 de julio a 15 meses de prisión en un caso de violación flagrante de las normas procesales. El juicio se había suspendido varias veces por falta de una acusación formal. Betancourt, integrante de la agencia Nueva Prensa Cubana, permaneció detenido sin derecho a fianza desde el 23 de mayo del 2006 por haberse presentado en un barrio donde los vecinos protestaban en reacción a un desalojo forzoso, perpetrado por las autoridades de la provincia de Camagüey.

Diez periodistas han empeorado recientemente su condición de salud en prisión, sin que las autoridades accedan a concederles una licencia humanitaria en virtud de sus padecimientos y, en no pocos casos, de la avanzada edad de los prisioneros.

Normando Hernández, de 39 años, fue trasladado el 14 de septiembre desde la prisión de Kilo 7, en Camagüey, al Hospital Militar “Carlos J. Finlay” de La Habana, como consecuencia de su grave estado de salud. Hernández, condenado a 25 años, padece del síndrome de mala absorción intestinal, tiene hernias vesiculares e hipertensión arterial. Una prueba de tuberculosis ha arrojado resultados irregulares en varias ocasiones y está pesando apenas 45 kilos.

Las autoridades cubanas se han negado a considerar la visa humanitaria que le concediera el pasado abril el gobierno de Costa Rica para que Hernández, viaje con su esposa a ese país.

El médico y periodista José Luis García Paneque, condenado a 24 años, fue trasladado a finales de junio de su celda e internado en el hospital de la prisión de Las Mangas, en la provincia Granma. Sufre de anemia y malnutrición como resultado de padecer el síndrome de mala absorción intestinal, y su recuperación depende de una dieta estricta imposible de cumplir en una cárcel cubana. Se le diagnosticó además un quiste de riñón y tiene serias afectaciones nerviosas. Su esposa y cuatro hijos menores se vieron obligados a abandonar la isla y emigrar a Estados Unidos a comienzos de este año, en medio del hostigamiento constante de las autoridades y las turbas progubernamentales, que los calificaban de “terroristas” al servicio de Estados Unidos. Los niños eran también objeto de burlas por parte de sus compañeros en la escuela.

José Gabriel Ramón Castillo, condenado a 20 años, está en la prisión de Boniato en Santiago de Cuba, debilitado severamente a consecuencia de la cirrosis hepática, diabetes e hipertensión arterial.

Pedro Argüelles Morán, condenado a 20 años, fue hospitalizado en abril con cataratas avanzadas en ambos ojos y ha perdido casi completamente la visión.

Juan Carlos Herrera Acosta, condenado a 20 años, ha vuelto a ayunar como protesta por las condiciones de máxima severidad a que es sometido en la prisión Kilo 8, en Camagüey. A los 41 años, padece de cardiopatía izquémica, hipertensión arterial, artrosis cervical, asma y trastornos hepáticos.

Un minusválido se halla entre los periodistas presos: Miguel Galván Gutiérrez, ingeniero de profesión, sentenciado a 26 años de cautiverio.

De los seis periodistas de la llamada Causa de los 75 que fueron excarcelados con una licencia extrapenal por razones humanitarias, cuatro permanecen en Cuba con visas de refugiados de Estados Unidos, pero las autoridades se niegan a otorgarles la salida definitiva del país.

Jorge Olivera, uno de los periodistas beneficiados con licencia humanitaria, fue citado el pasado 29 de mayo a una oficina de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en La Habana, mientras que el tribunal municipal de Habana Vieja le ha enviado reiteradas citas para recordarle que no debe asistir a actividades públicas ni transgredir los límites de su provincia de residencia.

Los más de 40 periodistas independientes que se mantienen activos en su labor dentro de Cuba, enfrentan a diario acciones represivas que van desde advertencias, multas e incautación de dinero y objetos personales, hasta el allanamiento de sus viviendas, los registros, el asedio de turbas progubernamentales y las represalias contra sus familiares.

El periodista Luis Guerra Juvier, acogido al programa de refugiados de Estados Unidos, se mantiene en un limbo legal. Las autoridades les retiraron el permiso de salida a Juvier y su esposa hace más de un año, sin que las autoridades justifiquen las razones de esa medida.

El gobierno prosiguió su ofensiva contra la proliferación de señales clandestinas de televisión por satélite y ha recrudecido los controles para limitar las conexiones a la internet.

En los últimos meses se han reportado en La Habana una decena de redadas policiales a nivel de barrios contra las antenas parabólicas y las apropiaciones de señales de televisión por cable. El propósito es desmantelar los centros de redistribución de señales instalados en los vecindarios, el decomiso de equipos y la imposición de multas a los infractores. La población –mayormente en la capital-- busca estos servicios como alternativa de información y entretenimiento a la programación de los medios oficiales.

Entre el 27 y el 30 de junio, se realizó en todo el país el llamado Ejercicio Nacional de Vigilancia y Prevención Cederista –un operativo coordinado de fuerzas policiales, entidades estatales y comités de barrio para combatir supuestas ilegalidades y actos de corrupción. El objetivo de esta maniobra, que empezó en 1997, se centró en esta oportunidad en las guardias y la vigilancia en los vecindarios, y se volcó a coordinar acciones para desmantelar conexiones ilegales de televisión e internet, con la participación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y empresas estatales como ETECSA, el emporio de las telecomunicaciones en el país.

En un intento por tratar de motivar la atención de la audiencia nacional, el Instituto de Radio y TV (ICRT) puso en práctica este verano, como gran novedad, una programación televisiva de 24 horas.

El otro foco de vigilia gubernamental es internet, que está limitada a organismos centrales del Estado, instituciones educaciones y culturales, así como a extranjeros que abonan el servicio en moneda convertible. El costo por una hora de internet, con una conexión de extrema lentitud, oscila entre $6 y $10 en los pocos cibercafés y hoteles de la capital.

El reforzamiento del control en los centros laborales y estudiantiles ha sido evidente este año. En mayo, los trabajadores del ICRT, en la capital y en las sedes provinciales, recibieron un comunicado interno prohibiéndoles el acceso al servidor YAHOO y a todas sus extensiones. El argumento fue que el sitio YAHOO no satisface ya “las peticiones orientadas a los servicios informativos” y que “interfiere la labor profesional” en el ICRT.

En el 2003, la conexión a internet desde los periódicos, revistas y demás medios oficiales había sido reducida a una hora diaria por periodista, y se implementó como indisciplina grave el uso de ese tiempo para asuntos o mensajes personales.

El pasado 13 de agosto, una carta oficial suspendió la entrada directa a los servicios de internet de los periodistas de órganos oficiales y de las direcciones informativas del ICRT. La misiva sugiere a los directores de medios de comunicación que seleccionen adecuadamente un exclusivo personal autorizado a acceder las páginas web y revisar los materiales informativos.

Toda la comunicación de correos electrónicos y acceso a servicios informativos depende ahora de un enlace con el sitio oficial ENET.CU, lo que permite un mayor control de la navegación de los usuarios en cada medio de prensa.

Las autoridades han perfilado este año los márgenes de la “intranet”, que sólo permite el acceso a páginas de publicaciones y entidades nacionales, o a aquellas afines a la política gubernamental desde el exterior.

Desde principios de este año, en numerosos centros universitarios y entidades del gobierno, el servicio MSN de HOTMAIL quedó inaccesible, así como la página principal de este sitio digital.

Al menos cuatro funcionarios y periodistas de las provincias Camagüey, Las Tunas y Santiago de Cuba han sido separados de sus puestos de trabajo por uso indebido del correo electrónico y redistribución de materiales indebidos.

Los responsables por conexiones ilegales al internet en las viviendas, con el uso de claves de organismos estatales, pueden recibir condenas de 5 a 10 años de cárcel.

Sin embargo, a pesar de los obstáculos operativos, una tendencia en ascenso es la proliferación de las páginas independientes personalizadas, los llamados blogs, que conviven en el espacio cibernético con las de unos 50 periodistas oficialistas.

Los blogs independientes cubanos, en su mayoría bajo seudónimos, producen sus materiales con referencias desenfadadas y punzantes sobre la situación cubana actual. Sus autores se conectan a la red pagando tiempo en cibercafés o usando claves de acceso compradas en el mercado negro, y sus páginas se ubican en sitios extranjeros como Blogspot.com.

Las autoridades cubanas continúan su comportamiento arbitrario a la hora de otorgar visas a periodistas extranjeros que pretenden viajar al país. Un reportero y un fotógrafo del diario hondureño El Heraldo no recibieron el permiso cubano para cubrir la visita del presidente Manuel Zelaya a La Habana. Zelaya incluyó en la comitiva a un grupo de periodistas, que viajaron en el avión presidencial. Solo los representantes de El Heraldo iban a costearse el viaje con recursos propios.

 

 

 

 

 
Videos de Porno Para Ricardo en Buenos Aires, 2016 Biblioteca Laura Pollán

Campaña
Turismo Solidario en Cuba
E-Books
Donaciones
Declaraciones
Especial sobre la muerte de Fidel Castro
 
CENTRO PARA LA APERTURA Y EL DESARROLLO DE AMERICA LATINA
CADAL
Puente Democrático
ProCubaLibre
Instituto Václav Havel
Enlaces recomendados
Convivencia
14yMedio Eye on Cuba Rescate Cultural Movimiento Cubano Reflexi&oacuten
Asociaciones cubanas de la Sociedad Civil Independiente Juventud Cuba Diario de Cuba Cubanet
Inicio | Campañas | Comunicados | Declaraciones | Eventos | Publicaciones | Videos
© 2003 - 2017 Copyright ProCubaLibre / Todos los Derechos reservados.
correo@puentedemocratico.org