Opinión
Con un gladiolo en la mano
El miércoles 2 de septiembre nos reunimos todo el grupo Pro Cuba Libre y decidimos hacer una llamada a Cuba para saber cómo iba la difícil labor que emprendieron desde la Primavera Negra las Damas de Blanco.
Tuvimos el agrado de hablar con Laura Pollán – esposa de Héctor Maseda, uno de los 75 disidentes cubanos encarcelados en aquella ola represiva de 2003- que nos comentó cómo seguía su lucha. Fue sorpresivo escuchar que este grupo de valientes mujeres recibe constantemente apoyo de sus conciudadanos cubanos. Son muchas las mujeres, que por más que no tengan un familiar preso, les demuestran a las Damas de Blanco su solidaridad.
Cada domingo realizan su caminata por las calles de La Habana en silencio. Pero ahora ya nadie se pregunta quiénes son aquellas mujeres que caminan hasta la Iglesia vestidas de blanco, con un gladiolo en la mano. Es que ya son conocidas en Cuba, y a cada paso reciben palabras de aliento que les ayudan a saber que no están solas, que el pueblo entero pide por la libertad de los presos políticos.
Laura nos contó que la lucha se amplió, ya no piden sólo por la libertad de sus esposos, hijos, hermanos: ahora también piden la libertad de TODOS los presos políticos cubanos no violentos.
Pudimos escuchar qué es lo que viven las Damas de Blanco durante sus caminatas, debido a que Laura nos lo relató. Ahora también reparten lápices, unos blancos y otros con un número 75 impreso, además de lazos blancos en símbolo de paz y solidaridad. Nos contó que se les agotan enseguida, porque la cantidad de personas que las acompañan es tan numerosa que no llegan a abastecer a todos.
Nos pareció increíble cómo avanzan las cosas, y cómo cada vez son más las personas que se sensibilizan con la opresión que realiza el gobierno castro- comunista de Cuba.
Es importante remarcar que las Damas de Blanco no tienen prensa, ya que en los medios oficiales de la Isla nunca aparecen, es como si no existieran. Sus historias son contadas de boca en boca por los propios cubanos. Empezaron siendo un grupo acallado por el régimen, pero ahora se convirtieron en unas fervientes luchadoras por los Derechos Humanos reconocidas tanto en Cuba como en el mundo entero. Y eso es justo lo que buscan: apoyo humano para continuar su lucha.
Ya terminando la llamada, Laura nos agradeció nuestro interés y nos dijo que el domingo próximo todas las integrantes de las Damas de Blanco se iban a enterar del respaldo que reciben desde Argentina, que de eso si iba a encargar ella misma.
Racismo, discriminación…¿De qué igualdad hablan?
Es bien sabido que el gobierno de los Castro hace afán de haber logrado una igualdad entre todos los cubanos, pero aquellos que viven en la Isla o que alguna vez la visitaron saben que no es así.
Por las calles de la ciudad de La Habana es común ver a la Policía del Estado revisando a los que son negros, pidiéndoles su carnet, deteniéndolos, mientras que si por allí pasa un blanco, éste no sufre este tipo de persecuciones.
Y esto sólo por ser negro y caminar por la calle. Pero el racismo va más allá y ser negro en Cuba significa no poder conseguir buenos trabajos ni tener oportunidades de progreso.
Lo que se nota es que este es un problema cultural mas que político. Sin embargo pasaba lo mismo en Estados Unidos, y gracias a una buena e inclusiva política de Estado, este país goza hoy en día de un presidente negro. Mientras que 40 años del gobierno comunista de Castro no lograron ni la mitad. A pesar de haber en Cuba una mayoría negra, en los puestos de gobierno los negros son minoría.
Para revertir este problema, debe haber un cambio en la actitud de todos los ciudadanos, un cambio en la educación. ¿No es acaso eso tarea del Estado? ¿No debería este gobierno incluir a TODOS los cubanos en de la sociedad? Desde 1959 los hermanos Castro tienen el poder, y sin embargo no cambiaron nada. Al tema del racismo no se le dedica ni el tiempo ni la importancia que se merece. Todo parece marcar que antes que este problema de desigualdad está el problema de cómo seguir manteniéndose en el poder.
Y el racismo no es la única discriminación dentro de Cuba. Los discapacitados, los homosexuales, las mujeres y los religiosos sufren constantes diferenciaciones.
La falta de un Estado que ampara a los discapacitados se nota cuando por ejemplo en una fila, los discapacitados deben pedir que los dejen pasar. ¡La sociedad es desconocedora de sus problemas! No existe ninguna organización para discapacitados que ayude a su inserción, nadie les ofrece la solidaridad que se merecen.
Por practicar su religión, muchos cubanos son expulsados de los centros de educación, no se les deja leer sus Biblias y éstas son confiscadas.
Los mismo sucede en la cárcel. Al cubano Jorge Luís Pérez “Antúnez” –preso político- se le negaba la asistencia religiosa y se le confiscaban sus Biblias. Además, a este valiente opositor se lo trataba de bestia, buey y otra cantidad de epítetos despectivos, se lo despreciaba y maltrataba aún más que al resto de los presos por el sólo hecho de ser negro.
¿Dónde quedó el libre culto? ¿La libertad de religión? ¿La igualdad racial?
Hasta dentro de los trabajos y en la educación existe una discriminación por preferencia sexual.
Las mujeres son rebajadas y se las trata como inferiores. Y si una mujer llegase a acceder a determinado trabajo, no puede desempeñarse en él por la desconfianza que se le tiene.
Mentiras de Fidel, verdades de Cuba
Es bien sabido que cualquier dictadura de cualquier parte del mundo oculta la realidad mediante noticias alteradas o completamente falsas que difunde a través de los medios de comunicación oficiales. Fidel Castro y su política no son la excepción. Es por tal motivo que los mismos cubanos, al no poder confiar en sus gobernantes, muchas veces ignoran lo que ocurre en su país. Las historias que el régimen castrista- comunista esconde a sus propios ciudadanos son innumerables.
La represión que sufren muchos periodistas independientes, luchadores por la democracia y defensores de los Derechos Humanos es encubierta por los medios oficiales, quienes descalifican constantemente a estos valientes emprendedores. Son tildados de delincuentes y drogadictos y se los expone como alcohólicos escandalosos, “contrarrevolucionarios” que perturban el orden social. Ésta es una clara manifestación de la manipulación que ejerce el poder frente a la realidad.
Las Damas de Blanco – conocidas mundialmente por pedir pacíficamente la libertad de los presos políticos encarcelados durante la Primavera Negra de 2003- son desvalorizadas al ser injustamente ignoradas por el gobierno cubano. Ni en los diarios, ni en la radios, ni en la televisión aparecen noticias sobre este fenómeno. Sin embargo ellas logran destacarse y ser reconocidas en la Isla. Porque lo que verdaderamente sucede en Cuba es contado de boca en boca por “el cubano de a pie”.
Otro claro ejemplo de omisión de noticias relevantes para el funcionamiento de la sociedad es la falta de respuesta de las autoridades frente a las huelgas de hambre- tanto dentro como fuera de la cárcel-. Esta pacífica manifestación de disconformidad con el gobierno de Fidel Castro pasa inadvertida para los cubanos debido a la falta de información que les proveen sus gobernantes. Y de esta manera se crea una ilusión de condescendencia y de uniformidad de pensamiento del pueblo para con el régimen.
No es necesario esperar un discurso o una respuesta por parte del Estado, la verdad está en el pueblo. Y es él mismo quien tiene las facultades y herramientas para hacer oír su voz. ¡Si los voceros excluyen y rechazan, que sea el propio pueblo cubano el que tome las riendas y haga valer sus derechos a la libertad de expresión e información!
Dividir para triunfar
En cualquier nación el pueblo debe estar unido y son las propias autoridades las que tienden a producir un estrecho vínculo entre los ciudadanos, sin importar su clase social, su educación, su religión.
Cualquier régimen que trata de dividir al pueblo y de crear un odio inexistente entre las personas es un régimen separatista que sabe que la única manera de seguir en el poder y de coaccionar a voluntad es mediante la vía de separar a la sociedad.
Eso es justamente lo que hace la dictadura de Fidel Castro: siembra la desconfianza entre los cubanos con el fin de que los isleños no puedan unirse y pedir por la tan ansiada libertad y la merecida democracia. Existe un miedo entre los ciudadanos que imposibilita la unión del pueblo. Porque en Cuba hay en cada cuadra de cada pueblo un “vecino chivato” que es el encargado de notificarle al gobierno sobre sus vecinos. Muchas veces se sabe quién de la cuadra es, pero eso no amortigua el desasosiego. Ya sea porque uno grita desde el balcón “Libertad” o porque se reunió con más de dos personas en su casa –lo que para el gobierno castrista significa una “reunión clandestina contrarrevolucionaria”- el “chivato” le informa a las autoridades.
En Cuba uno no puede confiar ni en sus hermanos, ni en sus compañeros de lucha, ni en nadie. Cualquiera puede ser un agente encubierto de la seguridad del Estado y testificar en contra. No necesariamente lo hacen porque confíen en el sistema comunista o en el gobierno castrista, también existe una realidad: Fidel Castro ejerce una presión muy fuerte sobre las personas y, bajo amenaza, son muchos los que no tienen otra alternativa.
Durante la Primavera Negra de 2003, 75 periodistas independientes en busca de la libertad fueron enjuiciados y encarcelados injustamente. En el juicio del famoso periodista Raúl Rivero, Manuel Orrio y Nestor Baguer – quienes habían compartido la lucha por la libertad de expresión junto al acusado y también presidido diferentes agencias de periodismo independiente, siendo ellos mismos los fundadores y/ o directores- resultaron ser agentes encubiertos que testificaron contra Rivero.
Hombres en los que uno luego de varios años logra depositar confianza y que uno cree que tienen los mismos ideales o que por lo menos comparten ideas de libertad y democracia, resultan ser personas falsas que sólo buscan sacar información y encontrar “errores” para notificar a sus autoridades.
Un pueblo que se mueve mediante la desconfianza y la incertidumbre nunca llega a ser una Nación. Y eso es justamente lo que buscan los tiranos para perpetuarse en el poder.
Cuarenta años después
Hace un par de días, revisando un archivo de diarios de los años 70´, me sorprendí al leer el título: “La situación de los presos políticos en Cuba”. Me dispuse a leerlo, pero me di cuenta que lamentablemente faltaba la mitad del artículo, porque el recorte no había sido guardado por esa nota, sino por otra.
Aún así lo leí y me pareció muy interesante, ya que trata problemas que aún hoy en día siguen sin solución.
El diario data de 1975 y menciona cómo son tratados los presos políticos: “el tratamiento de que son víctimas (…) constituye un patrón permanente de violaciones de los Derechos Humanos, caracterizado por el genocidio ideológico, el terror institucional y los crímenes de lesa humanidad (…) asesinatos, torturas físicas y mentales, alimentación insuficiente y en mal estado, falta de atención médica, prohibición de visitas, imposición de clases de adoctrinamiento político, trabajos forzados y confinamiento solitario en celdas tapiadas donde los presos enferman y mueren sin ver por años la luz del sol” (1). En fin, los mismos actos atroces que cometían todos aquellos países soviéticos. La vieja receta leninista contra un enemigo político consiste en asilarlo primero y después liquidarlo, política y psíquicamente, si no físicamente. En el mundo comunista los castigos corporales y psíquicos son innumerables.
Es increíble que casi 40 años después Cuba no haya evolucionado y se haya estancado en ese atropello a los ciudadanos, al pueblo mismo. Los derechos humanos siguen siendo violados con la misma fuerza bruta, y cualquier foco que proclame la libertad y la democracia es reprimido y acallado.
¿Para cuando un cambio? ¿Habrá que esperar otros 40 años más?
Un pueblo tan sufrido y con tanto miedo difícilmente instaure la democracia sin ayuda. Por eso hoy más que nunca, conociendo su dolorosa historia y su sufrimiento, es importante levantar la voz en apoyo a los cubanos, y gritarle a los tiranos que el desarrollo viene junto a la democracia y el acatamiento a la Declaración de los Derechos Humanos.
(1) Diario La Prensa, Argentina, 20 de febrero de 1975
Un cubano optimista
En un contexto en el que Fidel Castro está oculto, el tema de la persecusión a las personas y movimientos que promueven la libertad de expresión y las libertades en general suele tratarse como un tabú dentro de la Isla. Aún así son muchos los disidentes cubanos que opinan que las cosas en Cuba están cambiando.
Durante una entrevista realizada al periodista independiente cubano Manuel Vázquez Portal – autor del libro “Escrito sin permiso, reportaje desde el calabozo” - nos comento sobre la realidad de la isla. Pudimos enterarnos que la oposición, la disidencia, aumentó y, que por este motivo se sufre de represiones tan brutales como las sufridas durante el 2003.
La visión de ya nombrado periodista nos permitió entender que a pesar de las represiones, la disidencia está más fuerte y que la mayor parte de los opositores de la actualidad son jóvenes. En palabras de Vázquez Portal: “Lo cual indica que los cimientos teóricos del gobierno cubano se han venido abajo, porque los jóvenes son ya los que no creen, los jóvenes son los que se sienten si esperanza, sin camino. Y por lo tanto han visto la frustracion de sus abuelos, de sus padres, el depender de la nación, de la economía , de la cultura de un país que le había prometido que el futuro sería para ellos. Esos jóvenes son ya el futuro y aquella vieja utopía no ha llegado para ellos. Por lo tanto ellos están ahora en la posicion de conquistarla por sus propias vías”.
Con el relevo de Fidel por su hermano Raul Castro fueron muchos los cambios que se esperaban, pero éstos no se produjeron. Las expectativas que hubo en un momento terminaron en desesperanza y frustración, porque el gobierno de Raul Castro mantiene la misma línea que tenía el gobierno de su hermano. Según el escritor: “Considero que Fidel Castro es el poder tras el trono. Realmente quien sigue gobernando en Cuba, a traves de su hermano Raul, es Fidel Castro”. Aún así, este periodista no se deja abatir y su optimismo se ve reflejado en la respuesta que recibimos al pedirle una predicción sobre Cuba: “Yo pienso que el cambio democrático es imprescindible. Se puede demorar un año, dos, tres, pero ya es un hecho indeclinable. Quienes van a producir este cambio son precisamente los jóvenes, porque la vieja jerarquía, la vieja nomenclatura, es una nomenclatura, una jerarquia acabada, agotada, senil, sin otro camino que el de la desaparición. Creo que los jóvenes van a jugar un papel fundamental y van a crear una nueva República, una nueva Nación con estas ideas que se manejan en el libro: lo pluricultural, lo pluriétnico, lo pluripartidista… en fin, que la pluralidad sea el respeto a las instituciones, a las competitivada, a la transferencia de poder, todas esas cosas que actualmente en Cuba faltan. El cambio de Fidel por Raúl Castro no ha cambiado nada, es toda una generación agotada, no tiene nada que aportar, no tiene nada que ofrecer ni a los jovenes ni a la Nación. Y por lo tanto están llamados inevitablemente a la desaparición.”
Tras casi dos años en la cárcel, Vázquez Portal pudo exiliarse en Miami y continuar allí la difícil tarea de comunicar la realidad cubana. Al interrogarle sobre su exilio, y sus sentimientos hacia la Cuba que dejó, nos hizo una paralelistmo entre el exilio y la acción de amputarse el alma. Nos desarrolló la idea al comentarnos: ” Cuando uno va al exilio hay una nación vieja que le pesa en el alma y una nación nueva que le surge de los sueños y con la cual anda siempre. Uno siente que anda con dos Naciones a cuestas: la que dejó por absurda y la que sueña por bella. Y pienso que aunque el exilio me acoge con todas su libertades, con todas su promesas, es una libertad y unas promesas prestadas, donde me siento ajeno”.
Durante la entrevista, surgió inevitablemente la pregunta sobre su familia, ya que en su libro se ve claramente la idea de una unión familiar muy fuerte. Durante su estadía en la prisión, Manuel conoce a un joven problemático llamado Yan y de él opina en su libro: “(…) no merecía la exclusión, no era culpable de su deformación moral. Sus desvíos conductuales tenían origen en la mala educación que recibió en la infancia. Su entorno familiar había sido hostil. Carecía del más mínimo sentimiento de afecto. No había seguido ningún patrón que definiera su carácter ni desarrollara sus aptitudes y capacidades. Era el resultado de la anarquía que caracteriza al niño sin disciplina ni estructuras familiares estables. Huérfano, analfabeto, con la autosuficiencia propia de la independencia precoz en un barrio de mala reputación”. De esta manera queda expuesta la importancia que le da al núcleo familiar inmediato. A través de la entrevista pudimos ampliar su panorama sobre el tema: “Parto de mi propia familia para soñar una Cuba nueva, a la cual pienso regresar en cuanto la vida política y social y económica del país me la permita, y colaborar con esa Nación en lo que yo pobremente pueda. En el libro se ve la unidad familiar, porque siempre he creido que toda sociedad sana parte de una familia sana. Cuando los seres humanos se den cuenta que en la familia están los gérmenes de toda sociedad, van a cuidar tanto la familia como el medio ambiente. Para que tengamos un mundo más bello. Y sé que esto es posible, porque es la aspiracion de todo ser humano por más diferenciada que haya sido su psicología, su formación”.
Durante su encarcelamiento el periodista realizó tres huelgas de hambre para demostrar su desagrado hacia la forma en la que tanto él como sus otros compañeros de lucha eran tratados. Sus casi dos años de prisión le dejaron varias secuelas físicas- sin contar las lesiones psíquicas- hasta el día de hoy. Además de un deterioro en el sistema digestivo, el escritor sufre de una bula enfistematosa en el ápice del pulmón derecho. Las razones fueron, en sus propias palabras: “Casi dos años viviendo casi a la intemperie. Yo anduve todo este tiempo en calzoncillos, porque no quería ponerme el uniforme de preso, Me lo tenía que poner a veces por ciertas necesidades, para no perder ciertas conexiones con la familia, las visitas, etcétera. Pero la alimentación era muy mala y por tanto el sistema digestivo se deterioró hasta el día de hoy. La bula enfistematosa no tiene regreso y mucho menos cuando he mantenido la testarudez de seguir fumando”.
Es interesante destacar, que en el diario de Miami “El nuevo Herald”, el periodista escribió un artículo sobre el poder de los blogs en la dictadura. Al indagarle sobre el tema, nos explicó la diferencia entre el hombre del siglo XX- lastrado por una educación retrógrada- y el hombre postmoderno, que necesita mucho menos a un lider que el hombre moderno: “La democracia se basa precisamente en la transferencia del poder. Un lider ya no es una necesidad social, porque el hombre postmoderno tiene una formación y cuenta con una tecnología, que puede desarrollar su individualidad como no se la desarrollado en el siglo XX.. El lider empieza a tener un papel menos preponderante en la sociedad postmoderna. A partir de que el individuo comience a ser su propio lider, el periodismo comienza a tener una vision mucho más independiente y mucho más individual”. Nos predijo que Internet y los blogs podrían sustituir a los periódicos si esto últimos se consideran los únicos dueños de la libertad y no parten de un criterio de absoluta independencia y libertad de expresión. “Y entonces aqui el blog toma un papel importantísimo, porque es el periodismo verdaderamente independiente del siglo XXI”, ya que si se quisiera hacer desaparecer o minimizar la opinión de un periodista, éste tiene la alternativa de un blog personal en donde pude dar su opinión particular. La agilidad de Internet frente a la demora de los periódicos construye una realidad en donde las noticias llegan más rápido y son más accesibles para una cantidad mayor de personas. Vázquez Portal nos aclaró: “La agilidad de la tecnología y la agilidad del pensamiento postmoderno hacen que la formacion del peridísmo sean un verdadero poder para el desarrollo de la democracia, para el desarrollo y la solidificacion de las instituciones que tanta falta hacen en el sur de América. El grave problema del Sur ha sido siempre el respeto a las institucionesy para eso creo que el periodista a través de los blogs va a tener una libertad con la cual nunca contaron los periodistas. Internet sigue siendo la liberación de la individualidad y del pensamineto en el siglo XXI”.
Este periodista independiente, que vive por la lucha de una causa justa, se merece mucho más que las felicitaciones por haber escrito y haber publicado un diario desde la prisión, ya que la visión que da en su libro sobre el mundo y los sueños que tiene para una país y para el mundo entero transmiten un optimismo que nos acompaña al transitar el día a día.
Durante la entrevista se nos hizo aún más claro la sinceridad de él al afirmar: “Creo que hay más hombres buenos sobre la tierra que seres humanos malos. Y siempre he creído que el mundo y el futuro marcan hacia el bien, porque los seres humanos buenos se imponen a la larga – Yo pienso que solo los minusválidos mentales son pesimistas. Pienso que el ser humano ha de ser optimista perfecto, porque el mundo es grandioso y el mundo le pertence a aquella gente que son capaces de mirarlo a través de la belleza. Es importante saber que la tristeza es sólo un lastre que no nos deja caminar. Como decia aquel viejo poeta español del siglo XV: ´Todo tiempo futuro va a ser, de todos modos, mejor´. Por lo tanto hay que tener esa visión, cuanto más triste, cuando mas agobiados, cuando más presionados nos veamos, tenemos que brindar por la mañana, el rocío, el aire, el canto de los pájaros, el azul del cielo, el frío que hará ahora mismo en Buenos Aires, este invierno agradable del sur, y saber que el mundo debemos defenderlo con alegría”.
Y la entrevista terminó de la mejor manera: con una frase incentivadora por parte de este comunicador: “Y a escribir, porque de sus pensamientos puede nacer una realidad mejor”.
“Tiene la palabra”
“(…)Tengo la sensación,
es casi una certeza,
de que un país entero no cabe en una cárcel,
a menos,
que el país sea la cárcel”
Manuel Vázquez Portal, Canción de los setenta y cinco
El 29 de mayo pasado tuvimos el agrado de realizar una video- conferencia con el escritor cubano Manuel Vázquez Portal, autor del libro “Escrito sin permiso”. Este libro trata sobre las vivencias que tuvo en prisión.
Es importante destacar que Vázquez Portal es un periodista independiente. Tal osadía se vio interrumpida en la Primavera Negra de 2003. Él, al igual 74 cubanos más que abogaban por la libertad, fue tomado prisionero y sometido a un juicio sumario en donde prácticamente no tuvo acceso a un abogado defensor. Porque practicar el periodismo independiente en Cuba es ilegal, lo condenaron a 18 años de prisión. Durante la entrevista, dijo una frase que resumía la lucha del pueblo cubano:”A pesar de que no se puede hacer periodismo independiente en Cuba, hubo un grupo de gente que lo hizo y hay un grupo de gente ahora mucho más joven que también lo está haciendo”. Allí se nos hizo indudable que a pesar de las contrariedades sufridas, la esperanza de un pueblo puede más que el egoísmo de un régimen.
A raíz de una petición que pedía la liberación de Manuel Vázquez Portal -firmada por importantes periodistas y personalidades de América Latina y presentada ante el gobierno cubano- se logró en 2004 que este hombre fuera puesto en libertad y pudiera exiliarse junto con su familia en Miami.
La entrevista duró poco más de media hora, y gracias a ella pudimos ampliar las ideas del libro. Un libro muy interesante, que no sólo expresa recuerdos de prisión, sino que también expone deseos y sueños de un hombre hacia un pueblo que desafortunadamente no puede gozar los derechos de los que la mayoría de nosotros disponemos. Al leerlo uno puede entender los ideales que acompañan a este autor, como cuando escribe: “Todavía creo en la democracia, aunque nunca haya gozado de ella en toda mi vida. Quizá antes de morir ayude a instalarla en mi país” (1).
Gran parte del libro son cartas que el escritor le escribe a su esposa Yolanda. Un gran interrogante se presentó al intentar deducir cómo es que esas cartas habían salido de la prisión, si su contenido era netamente contrario al régimen. Vázquez Portal tuvo la amabilidad de explicárnoslo: “Ellos no me permiten que salgan, yo tuve que hacer maniobras para que las cartas salieran clandestinamente. Y una de las maniobras es precisamente el lenguaje. Algunas salieron por manos de los propios guardianes. Pero en todas partes del mundo los guardianes son “muy inteligentes”. Cuando el lenguaje se les hace difícil de comprender, no entienden ni jota. Y entonces ellos leían unas cartas de amor muy lindas, pero no entendían nada. Como decía el escritor Jorge Luis Borges “La metáfora es una manera de burlar la censura” y entonces por eso se dan cuenta que en las cartas es donde el lenguaje, donde la poesía, donde la metáfora es más aguda. Para una persona medianamente inteligente es comprensible, pero jamás para un guardián. Los policías se meten a policía sencillamente porque tienen dos neuronas: una para ponerse el uniforme y otra para dar porrazos. Esa fue una manera. No quiero decir los otros métodos, porque sería revelar los mecanismos que hoy los que están presos ahí están usando todavía. Pero hay millones de maneras de demostrarle al gobierno cubano que la vigilancia está fisurada, y que cuando se quiere pueden salir las cosas de la prisión más segura y severa del mundo. Siempre hay maneras de sacarla. Y así fue que salieron las cartas, no porque me permitieran”
El texto narra la injusta trata a la que este periodista fue sometido por un régimen autoritario. Sin embargo a lo largo del libro, uno percibe una visión positiva por parte de su autor, y nota que se trata de un persona perseverante y muy enérgica, con un fuerte afán por la búsqueda de la libertad de su país.
A través sus escritos uno nota que durante sus casi dos años de cárcel nunca se da por vencido, que no deja que lo quiebren y que además, siempre guarda una pizca de humor que hacen del libro una especie de auto- ayuda para transitar el día a día con el mayor optimismo posible.
Al preguntarle al entrevistado si en el momento en el que le daban la sentencia él sospechaba que un movimiento tan grande que pidiera su liberación se crearía, él responde: “Hay una parte en el libro donde yo estoy conversando con mi hermana Xiomara, ella me esta convocando a que me esconda y yo le digo : yo soy inocente, me van a tener que soltar, porque no pueden encarcelar a un hombre que ame la libertad, la verdad, la poesía. Entonces mi hermana Xiomara me dice que los dictadores no creen en la poesía ni en la belleza. Yo pienso que es una ratificación de esa idea lo que hago durante todo el libro, que es ratificar que contra la belleza, la poesía, la verdad, la interesa y los ideales limpios ninguna dictadura puede. Trato de sembrar un antecedente en el libro para que le gente sepa cuando estén en una circunstancia parecida, que el optimismo, la serenidad, la vehemencia y la fe en la poesía, la belleza, la verdad van a triunfar por sobre todas las cosas. Y creo que mi liberación es precisamente la prueba de que es así, de que se puede tener fe en la bondad para lograr la liberación y sobre todo se logra que el ser humano se una y conmueva por una causa de este tipo”.
Una de las ideas que nos llamó la atención fue la de “Patria es Humanidad“. Vázquez Portal la explica en uno de sus párrafos: “Aunque las danzas, en su forma, su ritmo, sean diferentes en distintos sitios de la tierra, lo esencial es la necesidad humana de danzar. Aunque Dios tenga nombre y cultos diferentes en distintas latitudes, lo esencial es la necesidad humana de un Dios a quien temer y adorar. Aunque el misterio del alma se conciba de disímiles maneras en lugares distintos del planta, lo esencial es la necesidad del hombre de indagar sobre el origen del alma. El hombre, independientemente de lenguas, tradiciones, religiones, rasgos físicos, es, en todas partes del mundo, el mismo. En él se amalgama ese cúmulo de virtudes y miserias, de anhelos y negligencias, de santidades y malignidades, de heroicidades y cobardías, de cordura y delirio, de fidelidades y tradiciones que lo identifica como humano. (…) El hombre es único dentro de su pluralidad, y eso es lo que hay que salvar. (…) salvemos al hombre y démosle una patria planetaria. Que sea dueño de todas las lenguas y todas las culturas, de todas las tradiciones y de todas las religiones para que elija aquella que más avenga con él, y sea dichoso” (2). Aquí se aprecia un concepto de libertad humana mundial muy interesante, en donde queda expuesta la idea de que a pesar de que los seres humanos tengamos diferentes culturas, todos buscamos lo mismo. Tuvimos el placer de escuchar de boca del propio autor: “La formación postmoderna nos está indicando que todos los hombres del planeta están tendiendo hacia la confluencia, hacia la integración del pensamiento, de la cultura, donde la multiplicidad, la elección individual, política, económica, sexual lleva a un hecho universal. El hombre postmoderno tiene un sentido de patria mucho más amplio, mucho más grande que el hombre moderno del siglo XX. Para el hombre moderno patria es el planeta. De ahí que se desarrolle tanta conexión entre los jóvenes de todo el mundo. El ser humano con sus virtudes, sus defectos, sus miserias, sus altruismos es siempre el mismo, no existe realmente algo que lo distinga como un ser local aunque las particularidades de cada territorio, de cada localidad estén presente, pero lo que debe estar presente es el derecho a manifestar esas peculiaridades locales en todo el planeta, y que en ninguna parte del planeta sean discriminados por ser mujer, por ser argentino, por ser cubano o por ser ruso., sino que el universo entero sea la patria del hombre sin distinciones.”
En referencia a si seguía en contacto con sus compañeros de prisión, nos contestó:“El contacto con los que están presos no he perdido en ningún momento. Me he pasado los cuatro años que llevo en el exilio esforzándome por hacer visibles a los que están presos. Hemos logrado que unos periodistas presos ganen premios internacionales. De aquella ola de los 75, quedan 54 de mis compañeros presos, eso que sin contar que presos políticos en Cuba hay cerca de 300. Es importante que para ellos que el mundo no los olvide y que sepan que están respaldados. Yo pienso que no deberían cesar las peticiones. Todos los días hay que buscar apoyo de las asociaciones no gubernamentales, apoyo de los jóvenes del mundo, de todas partes para seguir pidiendo”.
Uno de los temas que trató fue las liberaciones cubanas. Comentó que el gobierno cubano convierte a los presos de consciencia en presos convertibles. Esto significa que su liberación se da es una forma de conseguir lo que el régimen autoritario cubano desea para su beneficio. Como sucedió con su liberación, a la cual se accedió para lograr que Europa quitara las sanciones diplomáticas que se habían tomado en 2004.
Con sus ideas visionarias y con un sentimiento de libertad mundial impresionante, este autor, Manuel Vázquez Portal, lamentablemente no puede gozar del derecho de opinar libremente y de ejercer su profesión en la isla, debido a que la patria que lo vio nacer no se lo permite. Un régimen autoritario que no tolera la independencia y que, debido a su ceguera, no entiende lo que este intelectual tiene para ofrecerle a su país. Sin embargo, Vázquez Portal no pierde su optimismo y confía en un futuro mejor.
(1) Vázquez Portal, Manuel, Escrito sin permiso: reportaje desde el calabozo, Imprenta Wingord, Argentina, 2007.
(2) IDEM.
“El país de las injusticias”
¿Existe alguna diferencia entre los reos encarcelados por actos delictivos, crímenes y hurtos, y los presos políticos? En Cuba sí. Además de ser encarcelados injustamente, se los somete cotidianamente a torturas físicas y psíquicas. Se los mantiene recluidos, controlados con las más estrictas normas de seguridad y, para abatirlos anímicamente, se los separa de otros compañeros que también luchan por los Derechos Humanos.
En la Primavera Negra de 2003, setenta y cinco cubanos fueron reprimidos y sometidos a juicios sumarios durante los cuales muchos no tuvieron acceso a un abogado defensor.
Tanto estas setenta y cinco personas como muchos otros presos políticos descubren el mismo día del juicio que se los acusa de posesión de material subversivo o “contrarrevolucionario” (Declaración Universal de los Derechos Humanos, Proyecto Varela, documentos relacionados con los derechos humanos, Declaración de la Independencia de los Estados Unidos y material relacionado con la democracia, los derechos de las mujeres y de los niños). Asimismo se alega que realizan manifestaciones públicas contrarias a los principios de la moral socialista protegida por la Constitución y que cometen actos atentatorios contra la Protección de la Independencia Nacional y la Economía cubana.
Vale recordar que la Constitución de Cuba sostiene que los intereses del estado socialista están por encima de todos los derechos y garantías que formalmente se reconocen.
Las sentencias suelen ser constitucionales debido a que es la propia Constitución cubana la que permite tales atropellos a las libertades y a los derechos humanos.
Además de ser injustas las condenas, dentro de las cárceles mismas los prisioneros son tratados de una manera atroz y se siguen violando sus derechos.
Lo primero que hace el régimen en estos casos es tomar al acusado y trasladarlo a aquella cárcel ubicada lo más lejos posible de su hogar, para imposibilitar las visitas de sus familiares, las que se permiten cada dos, tres o cuatro meses. Sumado a estas adversidades, a los familiares les resulta aún más dificultoso concurrir a estas lejanas cárceles ya que en Cuba no hay una red de transportes adecuada y los costos exceden las posibilidades económicas.
A pesar de las innumerables contrariedades, los familiares logran visitar a sus allegados a menudo gracias al dinero prestado por vecinos solidarios, dinero que también sirve para proveer al preso una jaba o cargamento con artículos permitidos. Aún así, muchas veces se prohibe el ingreso de la jaba, lo que deja al encarcelado en una situación de miseria y de impotencia frente al régimen.
Las condiciones en la que estos presos políticos se encuentran son infrahumanas: se les provee alimentos en descomposición, se los ubica en celdas de aislamiento, se les niegan las visitas familiares, no tienen posibilidad de atención médica, se les niega el acceso a los medios de prensa escritos y a la televisión, y se los somete a abusos y a torturas. Las celdas no cumplen en absoluto con las normas higiénicas mínimas e incluso carecen de mantas, colchones y retretes. El encarcelado es así sometido a condiciones insalubles y denigrantes.
Una de las torturas más crueles consiste en recluir al preso en un pequeño cubículo durante un tiempo indefinido con el objeto de hacerle perder la noción del tiempo y crearle una confusión mental. Entre los métodos para quebrar la voluntad y la sanidad psicológica, les colocan el plato de comida y se lo retiran inmediatamente, aduciendo que se lo han entregado una hora atrás. Poco después le dejan el desayuno haciéndole creer al preso que ya pasó la noche. Al finalizar el experimento, el hombre queda en un estado de confusión y de abatimiento: lo han quebrado.
Se torna difícil pensar los maltratos a los que son sometidas muchas personas en Cuba por el simple hecho de pensar diferente, de pedir por el reconocimiento de sus derechos humanos y de pelear por un país más justo. Su encarcelación además de ser injusta y de atentar contra la libertad de expresión y la libertad individual, se transforma en una vivencia repleta de violaciones y abusos por parte de un régimen autoritario que no tiene en cuenta que la única forma de progresar es mediante el diálogo, no mediante el atropello, la violencia y la opresión.
“Testimonio de Antúnez y su lucha por un Estado de Derecho”
La participación y compromiso de una persona que fue atacada y violentamente puesta a prisión, son la antítesis de cualquier hombre que opta por la indiferencia y la protección de su individualidad y la de su familia. Antúnez, es un hombre común que ama la libertad y los derechos que toda persona tiene por ser justamente persona.
Sin embargo, las circunstancias y hechos políticos marcan muchas veces lo diametralmente opuesto, cuando rompen las instituciones afianzando el poder en un estado que no reconoce a las personas y sus derechos sino que lo niega en aras de un supuesto estado abarcador de toda la realidad social.
Cuando un suceso de estas características ocurre, entrado ya el siglo XXI, es señal de que algo es aceptado como normal, cuando en realidad niega lo inherente a la humanidad como lo son sus derechos. Pues bien, esto ocurre en Cuba, y la indiferencia de los Estados latinoamericanos sobre esta situación demuestra la falta de compromiso de muchos de estos, por asegurar un estado democrático que tenga instituciones sólidas y garantice los derechos individuales.
Antúnez manifestó que no quiere que Cuba ingrese a la OEA, destacando que es una pantalla que oculta la situación de indefensión que viven los cubanos ante el régimen castrista, que no sólo los ha privado de la libertad por hechos que son impensados en otros países, como poseer una constitución o la declaración de los derechos humanos, sino que los ha llevado a alejarse de su familia y los ha privado de ver a sus padres incluso aunque estos estén en situación de muerte.
Es increíble que muchos políticos digan defender las instituciones democráticas y sin embargo salgan en fotos con el régimen cubano.
Necesitamos COHERENCIA en la política y para ello es preciso que la gente participe, se comprometa y se oponga a los atropellos.