Entrevistas

 

Entrevista con el líder opositor, José Agramonte Leiva

José Agramonte Leiva es periodista independiente y director de la Agencia Camagüeyana de Prensa Libertad, coordinador del Proyecto de Bibliotecas Independientes de Cuba, y delegado de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. El líder de la oposición cubana, de 35 años de edad, estuvo preso casi dos años, luego de ser condenado por el régimen cubano bajo falsas acusaciones. En una entrevista vía e-mail con Proyecto Cuba Libre, Agramonte Leiva nos cuenta sobre las labores que desempeñan los movimientos opositores de los que forma parte, así como de su encierro en prisión y de la actualidad de los disidentes en la isla.

Cuéntenos sobre el movimiento de bibliotecas independientes que Ud. coordina.

José Agramonte Leiva: Yo desde el año 2003 era el coordinador provincial del proyecto de bibliotecas independientes de Cuba, hasta enero del 2004 que fui injustamente encarcelado por el supuesto delito de daños a la economía pues me acusaron con cuatro opositores más de estar rompiendo vidrieras de tiendas de shoppings, cosa que es mentira, si no que estaba organizando a Camagüey y molestaba y me involucraron en un injusto delito. Estuve preso hasta noviembre del 2006.

Ya en noviembre del 2008 vuelvo a ocupar el cargo de coordinador del PBIC (Proyecto de Bibliotecas Independientes de Cuba), teniendo bajo mi coordinación unas seis bibliotecas independientes y otras dos que se están organizando para echar a funcionar las mismas.

¿Cómo funciona el Proyecto de Bibliotecas Independientes de Cuba?

J.A.L.: El PBIC (se puede poner el link http://www.cubanet.org/bibliotecas/proyecto.htm ) funciona con un ejecutivo nacional que desde La Habana lo dirige la Señora Gisela Delgado Zablon, la que coordina en conjunto con los coordinadores provinciales las actividades a desarrollar las bibliotecas independientes. En estos momentos hay seis bibliotecas independientes dentro del PBIC y otras dos que pronto se unirán.

¿Qué libros distribuye?

J.A.L.: Las bibliotecas independientes distribuyen libros de temas generales como son de cuentos, novelas, historia, política, ensayos, testimonios, todo lo que recibamos en las mismas.

¿Reciben apoyo de la población?

J.A.L.: Cada biblioteca independiente dentro de su comunidad recibe un gran apoyo, ya que estos centros culturales – que muchas veces son las viviendas de los bibliotecarios – sirve de conocimiento y ayuda a muchos miembros de la sociedad civil que recibe una amplia clasificación literaria de temas generales, los cuales muchas veces no encuentran en las bibliotecas del estado, y ayudan con su trabajo a la comunidad, la que los acepta como hombres luchadores por la cultura y el desarrollo humanístico de la sociedad.

Cuéntenos sobre la Agencia Camagüeyana de Prensa Libertad.

J.A.L.: La Agencia Camagüeyana de Prensa Libertad fue una iniciativa de trabajo mía, ya que la provincia de Camagüey se encontraba muy por debajo sobre la información a los medios nacionales e internacionales de lo que en Camagüey acontecía y las violaciones que el gobierno cometió en materia de derechos humanos. El 25 de diciembre del 2008 funde la Agencia Camagüeyana de Prensa Libertad.

¿Cómo funciona?

J.A.L.: La misma funciona con una dirección en el municipio cabecera y también cuenta con cuatro periodistas más que se encuentran formándose y que formaran parte de la agencia y trabajaran en noticias radiofónicas y en la Internet.

¿Sobre que temas reporta?

J.A.L.: Nuestra agencia de prensa reporta todo tipo de trabajos, ya que no somos como el gobierno cubano que censura las noticias. Nosotros trabajamos con todo lo que llegue a nuestras manos y sin ninguna ayuda de nadie ni patrocinadores, por que no tenemos en estos momentos.

¿Cómo describiría la situación de la prensa independiente en la isla?

J.A.L.: La prensa independiente en la isla tiene gran espíritu de trabajo y se cuenta con bellas figuras relevantes de las letras pero tenemos un problema, es que nunca nadie nos brinda una ayuda. Lo que podemos conseguir es, como se dice en el vocabulario cubano, limosneando, para poder realizar este inmenso trabajo que a su vez es el pilar fundamental y la voz que lleva a la gloria de los gobiernos o a su destrucción.

¿Cuál es la labor de la comisión cubana de derechos humanos y reconciliación nacional?

J.A.L.:  Esta organización monitorea las violaciones de derechos humanos que se cometan en la isla, sean de la índole que sean, brinda ayuda judicial gratuita a cualquier persona que se encuentre privada de libertad y que se le este violando sus derechos, monitorea el estado de cada preso político como de sus familiares, gestiona con algunos extranjeros ayudas en medicamentos las cuales dona a cada familiar de los presos políticos cubanos que tiene en las cárceles cubanas.

¿La oposición recibe apoyo desde el exterior?

J.A.L.: Si algunos reciben alguna ayuda, no se quienes pueden ser. Yo tengo 35 años de edad y llevo más de 14 años dentro de la oposición y nunca he recibido ayuda de alguien a no ser cuando me encontraba preso, que la organización Plantados Hasta la Libertad y la Democracia en Cuba (se puede poner el link http://www.plantados.org), que dirige Angel De Fana, daba una ayuda de 150 dólares cada tres meses y dos veces de medicamentos que eran dados a los familiares de los presos políticos cubanos

¿Por qué motivos estuvo preso y como fue liberado? Cuéntenos sobre su experiencia en prisión.

J.A.L.: Bueno, yo primeramente estuve recluido desde el 16 de junio del año 1996 por un delito de propaganda enemiga y fui sancionado en la sala de los delitos contra la seguridad del estado a seis años de privación de libertad del cual cumplí  cinco años y 10 meses. Posteriormente fui injustamente procesado por el tribunal municipal de Camagüey y sancionado a tres años de privación de libertad por un supuesto delito de daños a la economía y desacato, ya que la seguridad del estado me acuso de romper vidrieras con otros cuatro opositores y eso era mentira y fui injustamente sancionado.

¿Qué noticias tiene de los presos políticos cubanos?

J.A.L.: Bueno, de los presos políticos son infinitas las noticias que recepciono ya que yo paso por las cárceles cubanas y se del dolor y el sufrimiento que se vive en ellas, y por eso dentro de lo posible ayudo a los familiares de los presos políticos con algunos alimentos recolectados por los opositores y denunciamos internacionalmente cuando alguno tiene el menor índice de problemas dentro del penal.

 

“Temo que el hostigamiento a los presos recrudezca,” dice el periodista cubano Olivera Castillo

 

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Jorge Olivera Castillo fue uno de los periodistas encarcelados en la Primavera Negra de 2003 en Cuba. Aunque fue liberado 20 meses después debido a problemas de salud, en este tiempo pudo ver la crueldad con que el régimen trata a los prisioneros. Hoy en día se desempeña como periodista independiente, y sigue siendo vigilado por el estado cubano.

En una entrevista vía email con ProCubaLibre, Olivera Castillo advierte sobre la situación de los presos políticos – considera que el hostigamiento a los mismos “puede recrudecer en los próximos meses” – y nos cuenta de su tiempo en prisión, la situación de la prensa en la isla, y su visión sobre el régimen y la oposición cubanos.

Cuéntenos de la fundación de Havana Press, y qué noticias cubrían desde esta agencia.

J.O.: Havana Press es fundada el 1 de mayo de 1995. Yo fui parte del equipo a partir del mes de Septiembre del mismo año. Su principal impulsor fue el periodista Rafael Solano, exiliado en España desde 1996. Estuve al frente de la agencia de 1999 hasta el 2003. En un principio el trabajo se circunscribía al aspecto noticioso fundamentalmente radial, debido a la inexistencia de otros medios de expresión. Las comunicaciones se realizaban previas llamadas telefónicas por parte de radioemisoras del exterior. En especial las ubicadas en Miami, donde existe la mayor comunidad de cubanos fuera de la Isla.

Posteriormente fue abarcando otras áreas del periodismo como son los géneros de opinión a medida que se abrían sitios digitales interesados en difundir aspectos de la realidad cubana al margen del punto de vista gubernamental.

Las noticias en un principio se centraban en la violación de los derechos humanos, aunque se transmitían otras de carácter social y económico.

 ¿Por qué cargos lo sentenciaron en 2003? 

J.O.: En el 2003 fui sentenciado por presuntas actividades contrarrevolucionarias que violaban el orden establecido. Para darle margen de legitimidad al arresto y condena a 18 años de privación de libertad, el régimen trató de demostrar supuestos vínculos con los Estados Unidos con vistas a subversión interna.

Esto se hizo bajo una atmósfera de total impunidad, donde no se permitió una defensa creíble y se juntaron una serie de faltas inventadas por la policía política. El acceso al abogado se limitó a 8 o 10 minutos antes de la vista oral.

 ¿Cómo fue su experiencia en prisión? 

La experiencia en prisión es difícil explicarla a partir de las experiencias cargadas de surrealismo y extremo nivel de crueldad. En lo personal puedo decir que estuve más de 8 meses en una celda de aislamiento, enfermo y apenas sin asistencia médica. Fui testigo de numerosos intentos de suicidio por parte de reos comunes que bordean lo inconcebible. Esto ocurre con una regularidad que espanta.

Posteriormente me situaron en un local ocupado por unos doscientos prisioneros comunes de alta peligrosidad, muchos de ellos víctimas de profundos desajustes mentales. En el cubículo donde estaba ocurrían a menudo peleas y abusos que por fortuna no tuve que padecerlos en carne propia.

Los 20 meses y 18 días que estuve preso, estuve en dos centros penitenciarios: El Combinado Provincial de Guantánamo, a más de 900 kilómetros de la Ciudad de La Habana donde resido y en la prisión de Agüica, ubicada en la provincia de Matanzas, una de las de mayor rigor en la imponente geografía carcelaria de Cuba.

 ¿Cómo rehizo su vida a partir de su liberación? ¿Qué restricciones le impuso el régimen a su libertad? 

J.O.: Seis meses después de salir de prisión, a través de una Licencia Extrapenal por motivos de salud, el 6 de diciembre de 2004, volví a  emprender mi labor como periodista y escritor independiente. Pedí irme al exilio junto con mi familia y el régimen nos negó el permiso de salida rotundamente, sin alegar motivación alguna.

Tengo visa norteamericana y residencia permanente en Suecia.

En el 2005 y 2006, fui amenazado con el retorno a prisión por continuar escribiendo. Me conminaron a trabajar en un policlínico en labores de limpieza que no acepté. Actualmente pesan sobre mí restricciones para salir fuera de los límites de Ciudad de La Habana. Se me prohibió asistir a actividades públicas y continúo bajo supervisión de los órganos de vigilancia que existen a nivel de cuadras en todas las comunidades del país.

 ¿Cuál es la situación de la prensa independiente cubana hoy en día? ¿Qué restricciones impone el gobierno a la labor periodística? ¿Cuáles son los temas que esta prensa no cubre? 

J.O.: La situación de la prensa independiente podría definirse como precaria  a partir de la hostilidad de los servicios de la contrainteligencia dedicados a destruir las agrupaciones alternativas por diversos métodos que incluyen la cárcel, las amenazas, los actos de repudio, entre otras tácticas no menos lesivas para la integridad humana. Regularmente son detenidos y hostigados de diversa manera los periodistas más destacados en labor noticiosa. La prensa independiente, en la actualidad, cubre todos los temas. Pues a pesar del asedio existente, la calidad se puede comprobar en sitios como www.cubanet.org donde se aborda una gran diversidad temática con objetividad y conocimiento del asunto tratado.

 ¿Tuvo algún impacto en la prensa independiente la posibilidad de acceder a Internet y el surgimiento de los blogueros cubanos? 

J.O.: El acceso de Internet ha sido puntual en el desarrollo y sostenimiento de la prensa independiente y sirvió para la posterior aparición de los blogueros cubanos. De no haber existido la Internet, es muy posible que la represión hubiese destruido este importante sector de la emergente sociedad civil. Sin  lugar a dudas, uno de los más eficientes y el que más contribuye a desbaratar los ardides propagandísticos de la dictadura.

 ¿Qué noticias tiene sobre los presos políticos de la Primavera Negra?

J.O.: Los presos políticos de la llamada Primavera Negra se encuentran en una situación delicada, pues no sólo enfrentan la categoría de presos, son también de rehenes. Ya es pública la aceptación por parte de figuras relevantes de la nomenclatura que siguen ahí como represalia por el encarcelamiento de los 5 espías cubanos en prisiones norteamericanas tras ser sorprendidos, en 1998, en actividades de inteligencia al servicio del régimen  cubano.

Raúl Castro lo ha dicho explícitamente: “Suelten a los cinco y se los mandamos para allá con familia y todo”.

Muchos han enfermado a partir de las rigurosas condiciones a soportar en un encierro que sobrepasa los 6 años. El hostigamiento es constante y temo que se recrudezca en los próximos meses. De acuerdo a la realidad, las fuerzas más retrógradas del gobierno unipartidista muestran su disponibilidad a mantener el status quo sin importarle las consecuencias.

 ¿Ve algún cambio en la política de represión y censura del gobierno hacia la prensa y la sociedad civil a partir del cambio de presidencia y de las modificaciones que introdujo Raúl Castro?

J.O.: No se avizoran cambios de ningún tipo. Como decía anteriormente no existe voluntad para emprender reformas. Estimo que la influencia de Fidel Castro sigue siendo determinante en la inamovilidad del régimen. Aunque también soy de la opinión de que Raúl Castro no es el pragmático que en un principio se pensó. Es parte de la ecuación de poder que va a impedir por todos los medios posibles una evolución hacia la democracia. Un futuro diferente será posible cuando no estén los dos principales artífices del poder absoluto.

 ¿Cuál es la situación de la oposición, tanto civil como política, dentro de la isla? ¿Tiene apoyo de la población?

J.O.: La oposición en sentido general no logra articular un mensaje coherente y sostenible a razón de la ausencia de un acuerdo bajo mínimos presupuestos que consoliden una visión de unidad tan siquiera de carácter táctico

 Su valor radica en haber prevalecido a pesar de los embates represivos, pero su viabilidad política se constriñe al valorar, sin medias tintas, su papel real dentro del país.

Su capacidad de convocatoria arrastra limitaciones considerables a cuenta de las fallas estratégicas, serios problemas logísticos y el agresivo actuar de los elementos represivos. Los conflictos internos persisten mermando las respectivas proyecciones, algo que debería ser a estas alturas algo eventual y no un foco recurrente de inestabilidad, y por supuesto, disgregador  de un fin común.

En las agrupaciones de la sociedad civil se manifiesta una mejor perspectiva. Sobre todo en el periodismo, la blogosfera, las bibliotecas, defensa de derechos humanos, entre otras incipientes iniciativas de corte artístico e intelectual.

Jorge Luis García Pérez, alias “Antúnez”

Nació el 10 de octubre de 1964 en Placetas, Cuba. Desde 1990 fue privado de la libertad en Cuba, cumpliendo una pena conjunta de 18 de prisión por “Propaganda Enemiga Oral” y “Propaganda Enemiga y Sabotaje en grado de tentativa”.

Es miembro fundador del “Presidio Político Pedro Luis Boitel”, una organización opositora de carácter político humanitario cuya misión fundamental estriba en el apoyo y solidaridad con los presos políticos y otros opositores encarcelados, así como con otros presos que sin importar su condición y por razones de humanidad necesitaren y acepten el apoyo ante alguna reivindicación de ellos o de sus familiares.

Antúnez es un activista social y político que promueve actualmente manifestaciones y resistencias pacíficas (como huelgas de hambre), busca un estado de derecho y de instituciones sólidas, democráticas; donde se respete la Declaración de los Derechos Humanos.

“Ya todo el pueblo nos conoce, sabe porqué estamos luchando, cuáles son las demandas que estamos pidiendo”

-¿Cuál fue el replanteo que hicieron a su estrategia de lucha durante los últimos meses?

Antúnez: Nosotros a partir del día 17 de febrero del presente año, después de haber agotado ya todos y cada uno de los canales legales correspondientes, referente en lo fundamental al caso del activista preso Mario Alberto Pérez Aguilera, y de la situación habitacional de mi hermana Caridad García Pérez, y después de un sinnúmero de actividades en las que, como siempre, hemos denunciado la violación a los derechos humanos, los maltratos a todos los prisioneros políticos, acudimos a la extrema medida de la huelga de hambre.

Esta huelga de hambre que comencé junto a mi esposa, Iris Pérez Aguilera, y al activista también de derechos humanos, Diosiris Santana Pérez, duró 26 días en los cuales nuestra vida corrió serios peligros y tuvimos que ser internados en terapia intensiva. Después de transcurrido todo este tiempo, nosotros decidimos pasar a otra fase de la protesta y pasamos a un ayuno en el que sólo ingeríamos líquidos. Y por tanta muestra de solidaridad que tuvo esta protesta desde un principio, la constante visita a nuestra vivienda de un sinnúmero de opositores de diferentes lugares del país, incluso de diferentes partes del mundo, hermanos han venido de la Argentina y demás, las autoridades castristas, los cuerpos tenebrosos de la policía política, se alarmaron e implantaron un férreo sitio contra nuestra vivienda para evitar que pudieran llegar los activistas allí.

Este sitio provocó que numerosos hermanos fueran golpeados, como por ejemplo el caso de Idania Yánez Contreras, una joven activista de derechos humanos, que en aquella época tenía ya tres semanas de embarazo y fue arrastrada por la calle. Tenemos el caso de Donaira Pérez Paceiro, también una joven de la raza negra, que fue arrastrada. Pero también tenemos los casos de los ancianos opositores, Bienvenido Terrigón Pacie, y Amado Ruiz Moreno. Al primero de ellos, producto de la golpiza, le ocasionaron una isquemia cerebral y en estos momentos está en un estado muy crítico de salud. Y el caso de Amado, le fracturaron con una seria lesión en una vértebra de la columna.

Pero no sólo fueron esos casos, sino que en la madrugada del 25 de marzo las autoridades de la policía política en la persona del jefe de enfrentamiento de la localidad de Placetas Miguel González, lanzó gas, supuestamente pimienta, contra nuestra vivienda, poniendo la vida y la seguridad de los habitantes en peligro. Pero no sólo esto tampoco, sino que comenzaron a lanzar piedras a nuestra vivienda y convirtieron el portal de la morada en un verdadero basural.

Para bien o para mal, a contrapelo del silencio cómplice de los medios de prensa extranjeros acreditados en Cuba, nosotros contamos con el espacio de cobertura de importantes medios de prensa internacionales, como fueron el Washington Post, el Miami /Nuevo Herald, El País del Uruguay, organizaciones del prestigio de CADAL, diputados uruguayos como Jaime Trobo, la llamada de mi querido amigo el ex presidente uruguayo Luis Alberto Lacalle, llamadas de congresistas cubano-americanos, así como un fuerte pronunciamiento de Amnistía Internacional. Estas muestras de solidaridad, de pronunciamientos, lograron en alguna medida frenar las represiones, en si lo que es el lanzamiento de piedras y demás. Pero continuó el sitio, a tal extremo que nuestra vida se puso en peligro cuando mi esposa, Iris Pérez Aguilera, comenzó a sufrir la dura crisis hipoglucémica y no podíamos ir al hospital, porque de la casa no podía salir ni entrar nadie.

No podemos pasar por alto, que el día 4 del propio mes, Segundo Rey Cabrera, uno de los huelguistas de aquella época, tuvo que ser hospitalizado en el Hospital General de Placetas y allí fue secuestrado, escúchenme, secuestrado en su propia cama con una bronco-pulmonía por oficiales de la seguridad de estado, así como al periodista independiente que lo atendía. Ante estos antecedentes de secuestro, ante esta evidente complicidad de las autoridades con los médicos, nosotros hicimos una serie de solicitudes para que se nos permitiera la visita y la atención de un médico designado por nosotros, algo que nos fue denegado. Después, gracias a los hermanos del Directorio Democrático Cubano, y un sin número de personalidades, de instituciones, nos solicitaron a los ayunantes, nos enviaron una carta donde nos mostraban su preocupación con el serio peligro que corrían nuestras vidas y nos sugirieron la posibilidad de buscar otro accionar de lucha, aunque bueno, íbamos a tener en parte su apoyo. En esos momentos, importantes grupos de la oposición en la isla también nos enviaron muestras de preocupación y también nos sugirieron lo mismo. Claro, en aquel momento no lo hicimos porque la coyuntura no era la propicia para ello, la represión estaba muy marcada, la arrogancia y la prepotencia estaban muy vistas, y nosotros no queríamos quedar como que cedíamos ante la presión de las autoridades.

Teniendo en cuenta estas muestras de preocupación y de sugerencias de hermanos nuestros, no sólo compatriotas sino amigos de la causa de la libertad de Cuba, y del éxito, de acuerdo a los logros, que tuvo esta protesta, nosotros decidimos pasar a otra fase, aunque no hemos desertado de la protesta.

La protesta que inicio el pasado 17 de marzo continua ahora con la diferencia de que ya no estamos en abstinencia, sino que trazamos una nueva estrategia, una estrategia de protestas, de acciones de resistencia cívica, de actividades más contundentes, con mayor costo político para el régimen y menos daño humano para nosotros. Por razones estratégicas no puedo y no debo decir aquí las acciones que vamos a realizar, porque recuérdese que vivimos dentro de un estado policial, donde nuestras conversaciones son escuchadas, donde nuestros movimientos son monitoreados.

Retomando el tema de que consideramos que esta protesta ha tenido sus logros, y el principal logro que tuvo fue la importante, evidente y asombrosa movilización de solidaridad que tuvo dentro de la oposición cubana, y no solo de la oposición, sino del pueblo. Es decir, el pueblo mostró claras muestras de simpatía, y contribuimos poderosamente a reenfocar, a contribuir a que los ojos, oídos y la atención de la opinión pública se pusieran un poco más en la realidad cubana en momentos en que hay varios temas que aunque no haya alguna relación con Cuba pueden desenfocar la situación de la lucha.

La solución al caso de Cuba, nosotros estamos convencidos que debe ser de interés cubano, y somos los cubanos, los que están el exilio y los que estamos aquí, somos un mismo pueblo los que vamos a derrocar la dictadura.

-Pudimos ver en Internet un video donde unas mujeres que iban caminando por la calle y querían expresarle apoyo a ustedes, pasar por la puerta de donde ustedes estaban realizando el ayuno, fueron fuertemente agredidas por guardias de la policía del Estado y personas de civil seguramente promocionadas por el Estado. Y lo que te quería preguntar era ¿Cómo era la reacción de la gente que, sobre todo al principio me imagino, inesperadamente se encontraba con ustedes en esta tarea de protesta cívica?

Antúnez: En un principio cuando estábamos en huelga de hambre, solamente queríamos agua, en nuestra casa que era visitada por muchos opositores, podía ir todo el que quisiera, siempre algún que otro hostigamiento, vigilancia, asedio, pero podían llegar a la casa. Pero cuando declaramos el ayuno a partir del 17 de marzo se formó un cerco alrededor de nuestra vivienda  donde no permitían salir ni entrar a nadie. Entonces nosotros teníamos, tenemos todavía una cama en el portal de la casa, teníamos una bandera cubana y teníamos varios letreros antigubernamentales llamando a la no cooperación con la dictadura y explicándole de manera gráfica con palabras a la ciudadanía quiénes éramos, qué estaba sucediendo ahí y cuál era nuestra demanda. La reacción del pueblo es realmente asombrosa.

Esas  imágenes de la que usted me habla lamentablemente son sólo una ínfima parte de lo que ocurrió, porque son varios videos los que se pudieron tomar, pero ha habido muchas dificultades para que puedan ser salidos al exterior.

-Quisiera saber si a raíz de la marcha que ustedes están emprendiendo, esta nueva estrategia han notado que se haya sumado más gente, han notado que hay una diferencia radical con respecto a los ayunos, o si al revés en realidad antes tenían más apoyo y ahora cuesta un poco más. ¿Cuál es la percepción que usted ve de la gente?

A: Bueno, eso también es un detalle muy importante y satisfactorio para nosotros. Antes teníamos apoyo, antes teníamos simpatía, pero ahora eso ha aumentado.. La visualización de esta protesta ha contribuido importantemente a ese apoyo ¿Por que? Porque ya todo el pueblo nos conoce, sabe porqué estamos luchando, cuáles son las demandas que estamos pidiendo e incluso el pueblo cubano que pide se ve reflejado e identificado con  el clamor que estamos realizando. Y esto ha echado por tierra toda la campaña de descrédito, de descalificación que los sistemas totalitarios, dueños absolutos de los medios de prensa se encargan de lanzar contra nosotros. Es decir, que ha contribuido grandemente. Ahora nos consideramos mucho más cerca del pueblo, porque le estamos hablando al pueblo con su propio idioma. Y estamos lanzando un lema, o sea estamos enarbolando un lema muy importante que su nombre es “Todos somos resistencia” y la frase que he hecho mía, porque no es de mi autoría., pero que he hecho mía con mucho orgullo es: “Ni me callo ni me voy” está calando profundamente en la ciudadanía. Hay personas que por broma, en el cubaneo de cada país por ejemplo dicen “Ni me callo ni me voy” que es decir nosotros estamos sembrándole al cubano la idea de que es necesario permanecer en Cuba, que es necesario preservar nuestra Nación, y que nosotros luchamos por la libertad de  Cuba.. Estamos tratando de evitar en la juventud cubana ese sentimiento de escapismo, de abandono, que lamentablemente este régimen castrista ha logrado por la pobreza material, espiritual, por la crisis de valores.

La oposición política cubana está en una fase muy importante porque en diferentes regiones del país se está estableciendo la idea de concertación. Por ejemplo, nosotros que vivimos en el centro geográfico de Cuba, nosotros creamos una organización cuyo nombre es Coalición Central Opositora, que es una entidad pública que une las principales organizaciones de la oposición en las provincias Villa Clara, Cienfuegos, y Sancti Spritus. Este tipo de concertaciones tiene mucha importancia, en primer lugar por que nos permite, como decimos los cubanos, hacer el trabajo en la base, hacer la oposición enfocada a Cuba, no fuera de Cuba, porque a nosotros nos interesa mucho que el mundo conozca lo que sucede en Cuba pero mucho más nos importa que el cubano conozca cuáles son sus derechos, quiénes se los violan, cómo se defienden estos derechos. Y que los cubanos y que el pueblo de Cuba, el cubano de a pie, ese cubano por el que luchamos sepa que nosotros, los opositores, no somos ni los mercenarios, los asalariados, no somos ni los vende patrias, sino que somos cubanos al igual que ellos que estamos defendiendo sus derechos. Es decir que la oposición está más fuerte, está más unida, y hay diferencias de criterio, por supuesto, pero todos estamos convencidos que este nuestro objetivo es uno sólo, es el respeto de los derechos humanos y lograr la restauración de la democracia, y que por fin Cuba pueda reinsertarse al concierto de las naciones democráticas.

Pero no que como hay algunos que pretenden que Cuba ingrese a la OEA (Organización de Estados Americanos), no. Que Cuba pueda retornar a los organismos internacionales siempre y cuando cumpla los requisitos y establezca un estado de derecho y democracia.  Nosotros nos oponemos a que el régimen castrista regrese a la OEA  hasta tanto no tenga un sistema democrático y que el régimen de castro, que el régimen totalitario de los hermanos Castro, pueda ser revisto en el consejo de derechos humanos. Nosotros consideramos que la libertad, los derechos humanos, la democracia, tienen prioridades por encima de todas las cosas, y solo a partir de cuando haya libertad, que haya democracia, que haya estado de derecho, se puede hablar de entendimiento, se puede hablar de acuerdo y se puede hablar de todas esas cosas.

-¿Hubo un cambio en la política hacia la sociedad civil a partir del cambio de presidencia?

A: No, no, no. Aquí el único cambio que ha habido, es que ha habido, como decimos en el argot cubano, una vuelta más a la tuerca. Acá lo que ha habido es más represión, más refinada, el mismo instinto, el mismo objetivo del régimen de mantenerse a toda costa. Es decir, ante el mundo quiere dar una imagen de suavidad, de tolerancia, de flexibilización, y dentro se recrudece la represión. Es decir, la sociedad civil cubana hoy es más reprimida que nunca, porque, lo que aspira este régimen es la continuidad, esto es una asociación dinástica, la cual no vamos a seguir permitiendo, la cual vamos a luchar por evitarla y no queremos ningún tipo de iniciativa que pueda significar el afianzamiento o la legitimidad de un gobierno que lo único que ha logrado es la infidelidad y el sufrimiento y la agonía de un pueblo durante ya medio siglo.

-Con respecto al día después que usted se imagina caído el régimen, ¿están elaborando alguna propuesta de lo que ustedes esperan de las instituciones, de la reconstrucción democrática que hay que hacer en Cuba?

A: Yo pienso que lo primero que hay que reestructurar en nuestro país, y es lamentable decirlo, y más como cubano me duele, tenemos que restituir más que el  daño político y económico, el daño moral que ha ocasionado este régimen a nuestro pueblo.

El pueblo cubano tiene que aprender, recuperar los valores éticos, morales que nos han seccionado durante tantos años. Los cubanos tenemos que aprender primeramente a comportarnos como ciudadanos sin doble moral. Puede parecer incluso algo exagerado, pero imagínese tenemos que aprender a pensar y actuar con cabeza propia, no directivas estatales. Imagínese, 50 años siendo formados por esta mal llamada revolución, informados por un solo medio de prensa. Me parece que el proceso, la gran batalla va a comenzar el día que caiga la dictadura, porque la reconstrucción de esta patria necesita del esfuerzo, del sacrificio de todos y cada uno de los cubanos. También recordar que ha habido un martirologio muy grande. Nosotros tenemos que evitar que ocurra un fratricidio, un genocidio. Sabemos que es difícil. Va a ser una etapa muy decisiva pero bueno, en eso tenemos fe que se pondrán por encima por intereses de la patria, de la nación.

Y los pueblos democráticos de aquí de América, como ustedes y de Europa y del mundo, nos darán su apoyo, aprenderemos de sus experiencias, independientemente de que cada país tiene su experiencia propia. Pero vamos a superarlo.

El cubano va a hacer un cambio brusco, va a ser algo como de la noche a la mañana, pero es algo inevitable. La libertad puede demorar, puede tardar, puede tornarse también incluso un poco escabroso. Pero sí estamos seguros de que la libertad a cuba va a regresar, de eso pueden estar seguros.

 -Uno de los pedidos de las protestas que están realizando ustedes, tiene que ver con la situación habitacional de los cubanos.

A: Sino fuera algo tan lamentable, tan crítico, me hubiera hasta dado risa. Imagínese una vivienda cubana, cuatro, cinco generaciones: el bisabuelo, el abuelo, el padre los hijos y los hijos de estos, los conflictos que esto genera, las dificultades de toda índole que esto genera.

Hay muchas familias, personas que no tienen donde vivir. Mientras esta situación ocurre, los dirigentes de este país, tanto militares como civiles, disponen de casas sofisticadas, mientras miles de familias cubanas tienen que dormir bajo un aguacero cayéndole agua o gotera, mientras los vientos destruyen sus hogares, no le ocurre esto a los dirigentes. Entonces cuando estas familias van a estos lugares, les responden con negativo, los tratan de involucrar procesos burocráticos y dilatados que muy pocas veces se obtienen los resultados.

 

Entrevista a Dagoberto Valdés Hernández

Mayo 5, 2009

“Hay que escuchar a toda la sociedad cubana y no solo a sus gobernantes” Por Gabriel C. Salvia

27 de abril de 2009 Dagoberto Valdés Hernández nació en 1955 en Pinar del Río, Cuba, donde actualmente vive. Es Ingeniero agrónomo y trabajó como yagüero (recolección de hojas de palma real) durante 10 años, 1996-2006. Dirigió el Centro Cívico (CFCR) y la Revista “Vitral”. Es miembro fundador del Consejo de Redacción de Convivencia, revista digital que se realiza en Cuba. Ha publicado “Somos trabajadores”, “Reconstruir la sociedad civil: un proyecto para Cuba”, “Cuba, libertad y responsabilidad” y “La libertad de la luz”. Obtuvo los Premios “Jan Karski al Valor y la Compasión” 2004 y “Tolerancia Plus” 2007.

-Gabriel Salvia: ¿Cual es su opinión del recambio de importantes funcionarios que se ha producido recientemente en el gobierno de Raúl Castro?-

-Dagoberto Valdés : En realidad la repercusión que ha tenido en la base, en los ciudadanos, especialmente en el interior de la isla donde vivo (está a 148 Km. de La Habana), es un estado de gran confusión, de un desconcierto. Incluso por aquellas personas que están más cercanas al régimen, que ven con muchísima consternación como los que hasta ayer fueron hijos de la revolución y algunos de sus mayores personeros, pues son cambiados y además acusados de errores e indignidades. Hay un desconcierto grande y por otro lado también algunos, que tienen un poder de análisis un poco más profundo, van llegando a conclusiones que yo también comparto. Las conclusiones o las apreciaciones son, en primer lugar, que las pugnas por el poder, las pugnas intestinas en la cúpula del poder han salido a la superficie y, evidentemente, las diferencias que todos suponemos en una situación como la nuestra de estancamiento, de inmovilismo, pues han salido a la luz. La segunda apreciación es que la revolución, la llamada revolución, sigue tragándose a sus propios hijos, algo que es una historia tan larga como la misma revolución. Medio siglo y el estalinismo no esta muerto en Cuba. Está muy presente y ha tocado a estos dos funcionarios –Felipe Pérez Roque y Carlos Laje- que han tenido que o aparentemente han hecho una carta disculpándose y reconociendo sus propios errores en el más férreo estilo estalinista. La tercera apreciación es que, más que lo que se pensaba de que la diferencia era entre Raúl y Fidel, nosotros hace mucho tiempo que venimos diciendo que había cuatro factores de los que dependía la sucesión o la transición en Cuba y eran los militares y los civiles, la nueva generación y la vieja generación. Estos cambios parecen indicar que ha tomado definitivamente el protagonismo la vieja generación y los militares y que va siendo cada vez más desplazada la nueva generación y los civiles. Eso es lo que nos indica, más o menos, todavía un proceso que está en vías de desarrollarse y que creemos que hay que esperar. Es una primera apreciación, pero puede ser todavía más grave. Estamos esperando qué tipos de errores, que indignidades son las que han cometido.

-Gabriel Salvia: ¿Cambio algo en Cuba desde el traspaso de Fidel a Raúl o no está cambiando nada, por lo menos en lo que uno desea: la apertura política y mayores libertades?

-Dagoberto Valdés : Se confirma lo que veíamos cotidianamente, es decir, no hay cambios sustanciales, no hay cambios estructurales. Lo que ha habido es un cambio de guardia, un cambio de cargos. Pero los cambios de cargos no necesariamente son cambios estructurales. Las estructuras son otra cosa. Son el funcionamiento del sistema, su orientación, sus objetivos, su método, su estilo. Por lo tanto ha habido un cambio de cargos y eso confirma que no es visible la voluntad de cambio del sistema. Todo lo contrario. Lo que se puede apreciar es mucha más represión, es mucha más inflexibilidad. El método de orden y mando que siempre existió se hace mucho más evidente con más militares en el poder. Esa es la realidad de la Cuba en la que estamos viviendo. Si hay algunos otros cambios (estos) no se ven, no nos enteramos y no sabemos. Por lo tanto los ciudadanos estamos a merced de que aparezca una noticia al día siguiente en los diarios y lo que estamos viviendo cotidianamente en nuestras vidas normales es el mismo sistema con mayor represión.

-Gabriel Salvia: ¿Por qué este recambio afectó mucho a los integrantes más jóvenes de la revolución?

-Dagoberto Valdés: Carlos Laje y Felipe Pérez Roque no participaron en la Guerrilla de la Sierra Maestra y, precisamente en su reflexión referida a eso, Fidel Castro dice: “las mieles del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno”. Hemos interpretado la frase como que (los integrantes de la nueva generación) no participaron en aquella guerrilla de la Sierra Maestra. Son, sin duda, una y otra generación. Y lo que estamos viendo también es que la inmensa mayoría de los jóvenes, todavía más jóvenes, no de esa generación intermedia sino de la subsiguiente, para nada quieren saber de este sistema y lo que ansían es abandonar el país para cualquier lugar del mundo. Porque han identificado, desgraciadamente, la patria con la revolución, con el socialismo, con los líderes y esa es la gran desgracia de una Cuba que se desangra en un exilio imparable y en una emigración económica y política que no tiene destino seguro sino salir y escapar. Eso es lo que estamos viendo. Los jóvenes están votando con los pies.

-Gabriel Salvia: ¿Qué balance podría hacer del nivel de represión, al cumplirse el sexto aniversario de lo que se conoció como la Primavera Negra de Cuba?

-Dagoberto Valdés: Lo que ha cambiado es el método. Aquello fue una gran ola represiva ocurrida en pocos días, aprovechando la guerra de Irak. Ahora ha cambiado el método para una mayor cantidad de detenciones, de represión, pero con la diferencia de que son más cortas las condenas cuando hay juicio o sencillamente son detenciones por horas, por días o incluso por semanas, pero que inmediatamente que empieza a conocerse internacionalmente son otra vez liberados y a los pocos meses o a las pocas semanas vuelven otra vez. Es decir, lo que pudiéramos llamar eufemísticamente, si no fuera tan trágico: una represión de bajo perfil pero de mucha incidencia. Además de eso, de la represión política propiamente dicha contra los que disienten, hay una represión económica y social sobre los trabajadores por cuenta propia, sobre las personas que no les alcanza su salario y tienen que sobrevivir de vender dulces, de hacer algunos alimentos, de hacer escobas o de vender cualquier cosa que cultivan en el patio de su casa. Esa represión ha aumentado; sin duda alguna ha producido que la carestía de alimentos y de cosas necesarias de primer orden aumente. -Gabriel Salvia: Respecto a la situación económica y social en Cuba, ¿cómo los está afectando la crisis financiera internacional? ¿Hasta qué punto un mayor deterioro económico puede provocar protestas masivas? -Dagoberto Valdés: Para Cuba esa crisis comenzó hace 50 años, cuando las finanzas, la economía, el comercio de este país fue sistemáticamente cerrado por un sistema totalitario que se enganchó al sistema soviético. Para nosotros, la crisis es un estilo de vida de hace 50 años que ahora se ve evidentemente recrudecido, no tanto y no solo por la disminución de las remesas que existen y que ya se están sintiendo. Pero la generosidad y la fidelidad de los familiares no tiene límites y yo lo digo también por experiencia propia por cuanto la incapacidad del sistema de dar respuesta a las necesidades básicas de la alimentación, de la salud, de la educación, de las viviendas. Después de los tres ciclones, podríamos decir que el cuarto ciclón es el del sistema y 3 de la naturaleza, entonces la gente está al límite. Una persona muy conocida me decía: “Dagoberto, nunca se sabe donde está el límite del aguante de un pueblo”. En efecto es así, porque cualquier pueblo normal, cualquier pueblo del mundo, hubiera estallado hace mucho tiempo. Pero hay que tener en cuenta el daño antropológico que ha producido este sistema totalitario y que ha provocado un analfabetismo cívico, una indefensión ciudadana y una dependencia total del único empleador que es el estado que establece un régimen de pánico y de dependencia total. Entonces, en ese sentido, es por lo que ha durado tanto. Pero por otro lado uno nota que la violencia reprimida, esa especie de inconformidad creciente, es un volcán cuya lava esta ahí en la boca. Cada vez son más las anécdotas de violencia callejera, de personas que se comportan como si estuvieran fuera de sí, tumultos, pequeños tumultos, que son inmediatamente sofocados por la policía y enfrentamiento inclusive con la policía de gente joven que está en una esquina, que están tomando, que tiran botellas. Cosas esporádicas pero que parece esa etapa anterior a la explosión de un volcán. No sabemos, pero es muy peligroso porque son muchos años de represión de los sentimientos, de las emociones, de los sufrimientos de un pueblo que además de eso, ya llega a su límite en cuanto a sus necesidades básicas.

-Gabriel Salvia: ¿Hasta qué punto ustedes creen que es muy necesario para una apertura democrática que la comunidad internacional tenga un cambio de actitud frente a la realidad cubana?

-Dagoberto Valdés: Le agradezco mucho esa pregunta. En primer lugar quisiera decirle que es una pregunta que nos hacemos diariamente los cubanos, pero ante ella tenemos una respuesta que yo quisiera también compartir con usted y es que los primeros responsables y protagonistas de nuestros cambios y de nuestra transición somos los cubanos. Es decir, no queremos que nadie venga a hacer por nosotros lo que nosotros mismos tenemos el derecho, el deber y la obligación moral de hacer. Luego, es importante que la comunidad internacional sepa que los cubanos no olvidamos que los principales protagonistas de estos cambios debemos ser y somos nosotros mismos. Dejando eso bien sentado, también debemos decir que no hay ningún pueblo que haya sido sometido a un sistema como éste totalitario, estalinista hasta sus últimos días como lo estamos viendo, que haya podido salir solo, sin el apoyo internacional, sin la presión de las otras sociedades, de las organizaciones no gubernamentales y de los organismos multinacionales. Ahora, la complejidad de los problemas internacionales hace que la situación de Cuba sea uno de los detalles que aparece en el mapa de esta crisis mundial, que tiene muy ocupado al mundo. No somos el Medio Oriente, no somos un país grande como China o como Rusia, eso por un lado. Por otro lado, distinta es mi opinión personal que la reacción internacional de complacencia con el gobierno cubano actual es como la ola retrasada de una reacción que debió haber sucedido inmediatamente, suponiendo en su propia lógica, digo yo, inmediatamente después, del cambio de la dirección del mismo gobierno de Fidel a Raúl. Como las cosas internacionalmente van más lentas y como los métodos diplomáticos siempre son más graduales, ahora estamos viendo aquella cosecha. En ese sentido yo fui uno de los que cuando hubo el cambio de Fidel a Raúl, sin hacerme muchas ilusiones decía que por lo menos había que atribuirle el beneficio de la duda. Y en virtud de ese beneficio de la duda había que cambiar las estrategias y las políticas para dar la oportunidad. Precisamente en la anterior revista que yo dirigía “Vitral”, el último editorial que escribí el año pasado por el mes de enero-febrero decía: “Cuba, hora de oportunidades”. Esa hipótesis decía que a lo mejor abriéndole el campo a Raúl Castro pues él se decidía a encabezar la transición. Pasado un año lo que vemos es lo contrario, pero la comunidad internacional va más lenta. Por otro lado, también hay algunos dentro esa comunidad internacional que piensan que como el bloqueo o el embargo de los Estados unidos y la confrontación no ha dado resultado, pues para diferenciarse de los Estados Unidos tienen como una política de reacción, es decir, ser distintos de, pero a mi manera de ver han confundido las alternativas. No se trata de cambiar la confrontación por un apoyo colaboracionista, complaciente y acrítico. Se trata de cambiar la confrontación por un diálogo crítico. Yo creo que es muy sencillo y le pediría a la comunidad internacional, a esos presidentes de esos países, empezando por la presidente del suyo, que exigiera al gobierno cubano o que por lo menos sugiriera al gobierno cubano lo mismo que pide, sugiere y exige para la sociedad argentina o para cualquier país democrático del mundo. La regla de oro es no aceptes y no pidas para los demás lo que no quieras y no aceptes para ti. Tan sencillo como eso. Los cubanos por supuesto que estamos desconcertados. Hace mucho tiempo que experimentamos que ese tipo de políticas no da resultado y que lo que hay que hacer es en primer lugar escuchar a toda la sociedad cubana y no solo a sus gobernantes. Segundo, tener a los derechos humanos como primera prioridad en las relaciones internacionales y no los intereses económicos o comerciales o geopolíticos, y al poner a los derechos humanos en el primer lugar de los criterios éticos de las relaciones internacionales, puedes hacer lo mismo que hace el gobierno cubano: que cuando va a cualquier país, por ejemplo como el tuyo (Argentina), cuando Fidel Castro estuvo la última vez, se entrevistan con el gobierno y con la oposición y nadie les dice absolutamente nada. Entonces, si eso no se hace, evidentemente hay una traición a una parte del pueblo cubano, que es la mayor parte, que son sus ciudadanos y una convivencia colaboracionista con un sistema totalitario, con un régimen dictatorial en un hemisferio que se dice avanzar hacia la democracia y hacia valores de la sociedad occidental. Eso pasa en América Latina, eso pasa en Europa, eso está pasando en los organismos multilaterales. Y no es que pidamos la confrontación ni mucho menos; esos métodos están también obsoletos. Se trata de poner los derechos humanos y las libertades civiles en el primer renglón de los diálogos con los países. Eso es en resumen lo que le puedo decir de la situación internacional, que como usted sabe es mucho más compleja.

-Gabriel Salvia: ¿Podría contar en qué consiste la revista “Convivencia”?

-Dagoberto Valdés: La revista “Convivencia” es la pequeña oportunidad que tenemos algunos ciudadanos de expresar estos y otros criterios que ahora comparto con usted. Es una revista de perfil socio-cultural, digital, aunque ahora hay una convocatoria nacional para que la impriman por cuenta propia, que ha tenido los primeros frutos ya en más cinco provincias. Hay una versión que se manda por correo electrónico a más de cuatro mil direcciones electrónicas y también tiene ahora un promedio de más de 250 mil lectores mensuales en Internet. Curiosamente Cuba es el cuarto país en las estadísticas de los lectores, cosa que nos llama mucho la atención teniendo en cuenta lo reducido que es el acceso a Internet dentro de Cuba, pero parece que los que tienen la leen con frecuencia. Su perfil, como te decía es socio- cultural. La dirección es www.convivenciacuba.es y nuestro correo electrónico es redacción@convivenciacuba.es Por supuesto participan personas de Cuba y del exilio cubano y cualquier persona de buena voluntad que quiera tratar cualquier tema, o cubano o de las relaciones internacionales o de su propio país. Tiene una sección cultural donde incluye una poesía, narrativa, artes plásticas. Siempre ponemos en portada una galería con uno de los artistas plásticos de Cuba. Después tiene una sección de historia, otra sección de sociedad civil, de economía, de política, de derechos humanos, de debate público, que son opiniones sobre situaciones más puntuales. Tenemos una sección que se llama “El reino de lo absurdo”, que habla precisamente de eso, del surrealismo en que vive el cubano de a pie. Y también tenemos una foto de a pie, que es una fotografía de algún fotógrafo joven que se dedica a captar alguna imagen que por sí misma habla a los lectores. “Convivencia” está hecha por un equipo de cubanos que vivimos en Pinar del Río, al occidente de La Habana, 148 kilómetros, como te decía. Y la mayoría de ese equipo trabajó durante catorce años en el Centro de Formación Cívica y en la revista “Vitral”, que funcionaron bajo el patrocinio y pertenecían a la diócesis de Pinar del Río hasta el año 2007 en que fueron intervenidas por un nuevo obispo, donde cambió su perfil y entonces decidimos hacer esta publicación y seguir la formación cívica por cuenta propia. Y en eso llevamos ya un año que cumplió la revista. Y también realizamos unos encuentros de formación cívica semanales, para precisamente formar a los ciudadanos en su derecho y deberes y paliar un poco ese analfabetismo cívico que creemos que es una de las causas fundamentales de nuestra situación.

-Gabriel Salvia: Usted sabe que aquí en la Argentina el caso de la médica Hilda Molina ha contribuido a sensibilizar mucho a los argentinos sobre la situación que se vive en Cuba. Por tal motivo, me gustaría que me cuente lo que fue el taller en que ella participó con ustedes.

-Dagoberto Valdés: La doctora Hilda Molina es una gran amiga mía personal. La admiro mucho, la quiero, la trato de acompañar lo más que pueda. También soy personalmente, y permítame esta referencia tan personal, de su señora madre, que ahora vive ahí en la Argentina y que ojalá pueda leer esta entrevista a través de la cual quiero enviarle, como hacemos las personas del campo, del interior, un saludo muy cordial a ella y a todos sus nietos y la familia de sus nietos. Son personas de muchísima fe, personas de una condición humana y moral grande. La doctora Hilda Molina, por supuesto hija de ese gran árbol que es su madre, que siempre fue una mujer muy religiosa, muy católica, pues Hilda Molina sencillamente fue fiel a lo que su conciencia le dictó en cada momento de su vida. Creo personalmente que los hombres y las mujeres tienen derecho a rectificar, tienen derecho a comenzar de nuevo, si no esta vida sería imposible. Y ella lo hizo inmediatamente cuando vio la injusticia de que los cubanos no podíamos tener el mismo acceso a los hospitales que tenían los extranjeros. La admiro mucho y ella fue invitada por el equipo de “Convivencia” a pasar un fin de semana con nosotros. Tuvimos encuentros con médicos, con jóvenes, con personas adultas en la que ella contó su experiencia. Le hicimos una especia de reportaje que salió escrito de su puño y letra en el número 7 de nuestra revista. Invitamos a que la consulten en la dirección de nuestra revista. Y ella ahora está esperando que por fin se haga justicia con relación a su deseo de ir a visitar a su familia. Nosotros la apoyamos absolutamente y pensamos que es uno de los casos que la comunidad internacional tiene como botón de muestra que aquí no ha cambiado nada esencial. Por otra parte, la doctora Hilda Molina es el ejemplo de una mujer histórica que se ha mantenido viviendo con una austeridad y una integridad moral increíble. Y yo pido a cualquiera que se unan a la causa de esta mujer que lo único que está pidiendo es reunirse con su hijo, con sus nietos, con su madre, en un país donde pueda al fin respirar un aire sano de libertad. Ojalá que ella y toda su familia lo pudiera disfrutar en la patria que los vio nacer y a los cuales sirven y sirvieron durante mucho tiempo y que tendríamos que estarle todos agradecidos de sus investigaciones. Pero como no lo puede hacer por ahora, por lo menos que puedan salir, descansar, curarse emocional y psicológicamente, y estar por un tiempo con su familia.

-Gabriel Salvia: Dagoberto, le agradezco muchísimo por su tiempo y por esta comunicación. Le envió un muy fuerte abrazo.

-Dagoberto Valdés: Le agradezco a usted. Es una oportunidad de expresar lo que pensamos, lo que sentimos y lo que vemos dentro de nuestro propio país. Y se lo agradezco muchísimo porque pocas veces tenemos la oportunidad de escuchar preguntas que vayan tan bien a lo esencial y que sean tan inteligentes. Muchísimas gracias.

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