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¿Al fin el Papa es comunista o cristiano?
Frank Cosme Valdés Quintana
1 de octubre de 2015
A las acusaciones de antipapa y comunista, Francisco ha respondido con sencillez: “yo estoy seguro que no he dicho una cosa más que no hubiera estado en la Doctrina Social de la Iglesia”. Y aquí Jorge Bergoglio puso el dedo en la llaga. En este mundo de tantas desmemorias, hasta los propios católicos olvidan que esta Doctrina Social de la Iglesia no es invención del Papa Francisco. Fue formulada hace 124 años en 1891 por el Papa León XIII en la encíclica Rerum Novarum, ratificada posteriormente en vísperas de la II Guerra y de nuevo revalidada por Pio XII en 1949 en un mensaje de Navidad a todo el orbe.
 

Las recientes visitas del Papa a Cuba y Estados Unidos y las consiguientes críticas generadas por sus homilías y discursos donde fundamentalmente se le acusa por algunos entre otras cosas de comunista, y por otros de que vino a asegurarse que su minoría cubana continuará siendo recompensada, imponen no reflexionar, sino rifle-xionar como decía mi compatriota Héctor Zumbado.

Puestas en una balanza estas críticas, sale muy mal parado este Papa argentino al inclinarse esta, hacia las más desfavorables.

En pandilla le han caído a este pontífice. Desde encumbrados pensadores de otras costas hasta los del patio, haciendo uso desde luego al derecho de la libre expresión.  

Pero no solo hay que leer a estos ilustres escritores, algunos con un lenguaje tan académico y rebuscado que no llegan al hombre común. Hay que  tomar en cuenta también los comentarios de estos al píe de esos artículos, que aunque con mala redacción, errores ortográficos y algún que otro insulto, dan más una idea general de lo que piensa el hombre común, que desde luego, también tiene derecho a expresarse.

Y es aquí donde realmente se toma el pulso, pues esta “mayoría no académica” es la que en un final determina con su opinión y voto.

Mirando este ángulo que muchos pasan por alto, estas opiniones han mantenido un poco más equilibrada la balanza.

Y este equilibrio es el que parece que no existe en algunos detractores del Papa, a pesar de que muchos de ellos se dicen cristianos o católicos y que supuestamente deben conocer la historia de la iglesia y otros, que no siendo católicos se han servido de la iglesia para después convertirse en críticos.  

Porque bueno es también recordar a los sempiternos desmemoriados que la iglesia lleva años ofreciendo distintos cursos en muchos templos. A nadie se le pregunta por su afiliación política o religiosa para matricularse. La computación y los idiomas son los favoritos dentro de los jóvenes y también los menos jóvenes.  

El Papa no vino a asegurase que sean recompensados un grupo de privilegiados católicos, sino a todos los cubanos. Si es que vino a asegurarse de esto, como asegura un disidente en un periódico por allá por España, y valga la redundancia del aseguramiento.

Siguen confundiendo la actitud de ciertos personajes y metiéndonos a todos en un mismo saco con el término generalizado de iglesia católica.

“Rifle-xionando” nuevamente, me viene a la mente aquellas críticas de los fariseos a Cristo por comer y beber con cobradores de impuestos para Roma, más detestados estos que los propios pecadores. Para los fariseos Cristo era un comelón y un glotón, amigo de gente de mala fama. A todo esto Cristo respondía con tremenda tabla como decimos en Cuba –“No son los sanos sino los enfermos los que necesitan de un médico”.

Adoptar este estilo de Cristo no es fácil para nadie. Otro loco, en el mejor sentido de la palabra, que abrazó este modo de vida, fue San Francisco de Asís, de aquí el por qué la adopción del nombre Francisco al ser elegido Sumo Pontífice este sacerdote argentino.

A las acusaciones de antipapa y comunista él ha respondido también con sencillez y con mucha tabla: “yo estoy seguro que no he dicho una cosa más que no hubiera estado en la Doctrina Social de la Iglesia”.

Y aquí Jorge Bergoglio puso el dedo en la llaga. En este mundo de tantas desmemorias, hasta los propios católicos olvidan que esta Doctrina Social de la Iglesia no es invención del Papa Francisco. Fue formulada hace 124 años en 1891 por el Papa León XIII en la encíclica Rerum Novarum, ratificada posteriormente en vísperas de la II Guerra y de nuevo revalidada por Pio XII en 1949 en un mensaje de Navidad a todo el orbe.

La Doctrina Social fue redactada precisamente para neutralizar el Socialismo, que en esta última década del siglo XIX ya se veía venir que causaría muchos trastornos al mundo, como sucedió precisamente en 1917 en Rusia con los comunistas y en 1933 en Alemania con el Nacional-Socialismo.

La historia ha demostrado más de una vez que cuando una persona u organización advierte sobre algo que se avecina, nadie hace caso. Puedo citar a Winston Churchill, y a Max Otte por citar solo dos y me quedo corto.

A esos que le suenan izquierdistas las palabras del Papa, este no hace más que repetir lo que se ha venido diciendo hace más de un siglo. ¿Acaso no fue Juan Pablo II el que acuñó el término de capitalistas feroces para aquellos que todo lo ven en términos de ganancia sin pagar los justos salarios, una de la cosas que exige precisamente esa Doctrina Social. ¿Se le ocurriría a alguien decir también que Juan Pablo II era comunista a estas alturas?

Este saco les sirve bien a estos que se han dado cita en esta isla desde la caída del campo socialista. Son los individuos que no sirven sino que se sirven de otros para encumbrarse o enriquecerse.

De estos capitalistas y comunistas feroces, que está demostrado que son lobos de la misma camada cuando de intereses se trata, también algunos de estos escritores o periodistas, ahora detractores del Papa, han estado describiéndolos y acusándolos en numerosos artículos. Hablan un mismo lenguaje y nadie se entiende.

Y toda esta confusión viene de la dichosa “Teología de la Liberación”, un error de un grupo de curas que en vez de seguir el propio camino de la iglesia con su Doctrina Social se alió con los Marxistas para tomar el poder violentamente.

Ya desde los años 50 el P.Joaquim Cardoso en su obra “El Comunismo y la Conspiración contra el Orden Cristiano” venía alertando sobre lo que desembocaría precisamente en esta “Teología”.

Y debo advertir que el P.Cardoso era jesuita como lo es Bergoglio y que esta orden precisamente fue la que más problemas trajo a la iglesia con esta “teología” hasta el punto que debe ser valorada en la historia al producirse la intervención en su gobierno por J.Pablo II en octubre de 1981.

En medio de las manipulaciones del noticiero cubano y Telesur, pasaron un documental argentino sobre la vida de este Papa que fue rector de los Jesuitas en esa época y que  coincidió con la dictadura en Argentina.

El material fílmico reafirma como trató de mantener fuera de este error a algunos de estos curas contaminados, también como le salvo la vida a dos de ellos que prefirieron ser guerrilleros antes que sacerdotes. Estos también llegaron a acusarle de colaborar con la dictadura. Posteriormente se retractaron.

Estas imputaciones de mantener vínculos con esta dictadura, incluso de ofrecerles listas de sacerdotes guerrilleros y otras falsas acusaciones fue el detonante para que le suspendieron como superior de los jesuitas y enviado a un lugar remoto de las Pampas hasta que Juan Pablo II intervino en Roma la compañía  de Jesús. Posteriormente lo nombró arzobispo de Buenos Aires  (Ver, Jesuita y argentino: Dios dirá, PEC 264 pag 12).

¡Así que en aquella época no era comunista!

No sé cuántos del pueblo cubano en medio de todas las manipulaciones antes y después del documental se hayan percatado de esto.

Tres Papas han visitado Cuba en 17 años. En las tres visitas se ha esperado una disertación política social. Hay una confusión generalizada aquí y allá en este punto, porque acudirán 10 Papas más y todos vendrán con una agenda pastoral y no política.

Mucho polvo levantó en la prensa al ser recibido el Papa en el aeropuerto, cuando dirigiéndose al General Raúl Castro le pidió que le transmitiera a su hermano sentimientos de consideración y respeto.

Cuando fue recibido también en el aeropuerto en 1998 Juan Pablo II se dirigió a Fidel Castro todavía en funciones y le dijo, –“me complace dirigir mi saludo en primer lugar al Sr. Presidente Dr. Fidel Castro que ha tenido la gentileza de venir a recibirme y al cual deseo manifestar mi gratitud por sus palabras de bienvenida”.

Esa doble función de “Pastor y Jefe de Estado” obliga a estas “sutilezas o ironías diplomáticas” por ambas partes. Sin embargo en esta ocasión a Juan Pablo II no le levantaron mucho polvo.

Y hablando de sutilezas, cuantos se percataron en ese mismo discurso del Papa Francisco en la ceremonia de bienvenida, cuando dirigiéndose al presidente le recuerda un pensamiento de Martí que habla de la victoria sobre el sistema muerto para siempre de dinastías y grupos. (8vo párrafo del discurso).

En cuanto a la acusación de que no se reunió con la oposición, ya se sabe, porque todo llega a saberse, que fueron invitados varios opositores a recibirlo a la Nunciatura. Ninguno pudo llegar, fueron interceptados por la policía política, cortaron sus servicios telefónicos, advirtiéndoles que serían encarcelados si salían de sus domicilios.

No obstante un opositor logró hacerle entregar varias cartas de grupos disidentes y según se afirma, un reportero de UNIVISIÓN logró filmar la detención de este por la policía política.  

Asimismo tampoco la prensa le dio cobertura al hecho de que el Teólogo Liberado Frei Betto no pudo montar los shows mediáticos a los que esta acostumbrado. Dio una conferencia de prensa en el Hotel Nacional donde entre las tantas cosas que habló, dijo textualmente que esta revolución no se hizo contra la iglesia o contra la religión y ahí se quedó, pues el Papa no le dio audiencia.

El versado y multipremiado Frei Betto no conoció esos años de acoso y segregación que tuvimos todos los que de alguna manera creíamos en un poder superior. Así como tampoco algunos curas que llegaron posteriormente, y católicos, cristianos y santeros de nueva hornada.

A estas declaraciones si le dieron cobertura en la gran prensa. Se trata de un personaje famoso. Los únicos que para cierta prensa tienen derecho a opinar…y publicar toda la basura que hablan.

Lo cierto es que Bergoglio por su estilo más Franciscano que Jesuita va dar mucho que hablar…y que hacer. Quizás se le ocurra en Roma tomar el Subte como lo hacía en Buenos Aires, con lo cual mantendrá a la guardia suiza con tres cuartos de lengua afuera.

Ha reiterado en varias ocasiones que es su deber construír puentes. Bueno, recemos por el cómo nos lo pide…para que no se los dinamiten.